De manera increíble los Seattle Seahawks evitaron la derrota por primera vez en la campaña sacando un juego que tenían perdido ayudados por su defensa y por un grandioso Russell Wilson que sigue levantando la mano como el MVP de lo que va de la temporada. Los Vikings dominaron gran parte del juego e incluso pusieron los primeros 13 puntos en la pizarra con Dalvin Cook teniendo un buen partido por tierra.
La defensa de Minnesota controló tan bien a Seattle que dejaron a Wilson sin puntos tras dos cuartos enteros algo que es de presumir. Sin embargo, su gran trabajo se fue a la basura en cuestión de minutos en el inicio del tercer periodo. Primero Wilson conectó con Will Dissly tras un avance de poco más de 50 yardas rompiendo el cero en su casilla, después un balón suelto de Kirk Cousins en su yarda 15 le dio gran posición a Seattle que no perdonó anotando con DK Metcalf tras pase de Wilson. El desastre se completó con una intercepción sobre Cousins en la primera jugada tras la anotación de Seattle que volvió al ataque y Chris Carson puso siete más logrando la voltereta 21-13 para Seattle en cuestión de dos minutos.
Minnesota logró reaccionar y Kirk Cousins quitarse los errores liderando dos series que trajeron 13 puntos a la pizarra con par de pases hacia Adam Thielen que ponían de vuelta a los Vikings al frente 26-21. Con dos minutos por jugar Minnesota se encontraba en la zona roja de Seattle y en lugar de patear un gol de campo que los separaría a ocho puntos se la jugaron en cuarta oportunidad tratando de no regresarle el ovoide a Wilson, pero fallaron y Seattle tuvo una última chance de ganar el juego.
Pronto Russell Wilson se vio en aprietos estando en cuarta oportunidad, pero una gran jugada suya puso a su equipo en campo rival. Poco a poco los Seahawks se fueron acercando hasta llegar a la zona de gol. En cuarta oportunidad con menos de un minuto por jugar Wilson metió un pase potente hacia DK Metcalf que con marca encima realizó una espectacular atrapada sumando seis puntos que los ponían uno por delante con 20 segundos por jugar, la conversión falló y la diferencia se quedó en una unidad. Kirk Cousins trató de poner el ovoide cerca para intentar un gol de campo, pero no fue suficiente el tiempo además de que tuvo otro balón suelto y Seattle se quedó con la victoria 27-26 llegando a marca de 5-0.