Los dos sismos que se sintieron el sábado 4 y domingo 5 de septiembre en Aguascalientes fueron parte del enjambre sísmico que se registró en el eje neovolcánico mexicano ubicado entre las localidades de San Felipe y Santa María del Río en el límite entre los estados de Guanajuato y San Luis Potosí a una distancia de 130 kilómetros, señaló Francisco Javier Aguilar Valdez, integrante del Colegio de Geólogos del Estado.

El especialista explicó que dentro del mapa de peligro sísmico de la República Mexicana, Aguascalientes se ubica en la zona A que es la más baja, sin embargo, no quiere decir que no ocurran ese tipo de fenómenos en el Estado, advirtiendo que los fenómenos telúricos que se sintieron el fin de semana en la ciudad ocurrieron en la franja denominada como Eje Neovolcánico Mexicano, donde son muy frecuentes.

“En Aguascalientes sólo se sintieron los efectos, la vibración de las ondas sísmicas viajaron, pero ocurrieron en un lugar relativamente lejano, fueron eventos de muy baja magnitud. El más grande fue de 4.5 grados según lo reportó el Servicio Sismológico Nacional. Hubo 3 eventos mayores de 4 grados en el enjambre, cerca de 20 sismos ocurrieron”.

Afirmó que en Aguascalientes también han ocurrido temblores, recordando el que se registró el 9 de enero de 2005 donde el epicentro estuvo en la falla oriente en el área entre la colonia Estrella y la Jesús Terán y fue de magnitud 4.3 grados. “Fue detectado a las 16:49 horas de ese día mediante un sismograma de La Posta Zooténica. Es de los más importantes que se tienen registrados y el epicentro fue en el valle de Aguascalientes, donde se originó la ruptura, hay una falla geológica, se rompe, se libera la energía y está muy cercano”.

Destacó que Aguascalientes está limitado por dos grandes fallas geológicas de mucha actividad donde ocurren sismos de baja magnitud y que ocurren con cierta recurrencia. “Recientemente en abril de este año ocurrió un sismo en la falla de la colonia La Estrella y fue de alrededor de 4 grados derivado de las fallas que producen un sismo. Los sismos son producto de los movimientos de las fallas”.

Por lo anterior, dijo que es importante ya contar en el estado con una red de observación sísmica para poder medir la intensidad de los mismos con mayor precisión. “Nosotros cuando hacemos un estudio de riesgo, la mayor amenaza natural para Aguascalientes son las grietas que dañan las casas y edificios por las fallas geológicas. Todo lo que hacemos de la construcción, los códigos urbanos y municipales están enfocados a eso, sin embargo no debemos soslayar que pueda sentirse un temblor, puede ocurrir más cercano, eso es evidente”.