Iván Sosa
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Bares concurridos, sobre todo por jóvenes, así como fiestas familiares son las actividades con mayor riesgo de contagio y que tienen a la Ciudad con posibilidad de restringir horarios a partir del próximo viernes, informó ayer la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum.
“Es justamente ahí donde estamos viendo un mayor riesgo”, dijo.
Sólo en octubre, el Instituto de Verificación Administrativa (Invea) inspeccionó mil 341 establecimientos y clausuró 26 bares que violan las restricciones para operar como restaurantes. La supervisión se extenderá a salones de fiestas, donde se ha ubicado que se realizan bautizos y bodas.
Aun cuando hay una disponibilidad de camas de 66 por ciento en los hospitales, el repunte de casos continúa.
“Hemos visto un relajamiento, particularmente en los jóvenes que, pues naturalmente -y los entendemos- quieren tener actividades sociales, pero el problema es que aun cuando los jóvenes, las jóvenes, a lo mejor no enferman gravemente por Covid, pues son transmisores”, agregó.
La Ciudad participa con la Subsecretaría de Salud federal en un protocolo de certificación de pruebas rápidas de antígeno de Abbot para aumentar la cantidad de exámenes aplicados.
Sobre el Buen Fin, programado del 9 al 20 de noviembre, dijo que sostienen reuniones con organizadores y empresarios para evitar aglomeraciones.
“Fortalecer tanto la compra en línea, por un lado, y por otro, las medidas que deberán tomarse en las compras presenciales”, adelantó.

¡Por piedad!
La Iglesia Católica se suma al llamado para que los ciudadanos no acudan a panteones por el Día de Muertos.
El padre Miguel Guerra recordó que la Penitenciaría Apostólica del Vaticano extendió a todo noviembre la concesión de “indulgencias plenarias”, una especie de prórroga para que los fieles puedan obtener los favores de la Iglesia al pedir por los difuntos.
Con información de Víctor Juárez.