Dulce Soto
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El IMSS reprogramará las consultas de especialidad y las cirugías no urgentes durante la Fase 3 de la epidemia de Covid-19.

Esta medida tiene por objetivo reducir los contagios y la alta demanda de hospitalización para garantizar más camas disponibles en la atención de infecciones respiratorias, explicó Jazmy Laborie, especialista de la División de Hospitales de Segundo Nivel del Seguro Social.

A través de un comunicado, detalló que el diferimiento de cirugías ya inició en algunas unidades médicas ubicadas en ciudades con gran demanda de atención de pacientes con Covid-19.

El tiempo de reprogramación dependerá del retorno a la normalidad de actividades en las unidades médicas y del momento en que se determine que disminuyó el riesgo para los derechohabientes, explicó.

Subrayó que las operaciones que serán reprogramadas no implican riesgos para la vida o función de los pacientes y no modifican su pronóstico.

Mientras que las cirugías o procedimientos urgentes, como los casos agudos de apendicitis, colecistitis, fracturas por trauma y otro tipo de complicaciones que ponen riesgo al paciente sí tendrán prioridad de atención.

Aclaró que los servicios de urgencias médico-quirúrgicas del IMSS continuarán atendiendo a los derechohabientes en la mayoría de hospitales.

Además, afirmó, se gestiona con hospitales privados el apoyo para casos de cirugías de urgencia.

La doctora precisó que los pacientes subsecuentes de consulta de especialidades pueden continuar su tratamiento mediante la Receta Resurtible.

Si se agrava su estado de salud y requieren atención urgente, subrayó, deben buscar acudir a las unidades del instituto.

La especialista recordó que hasta el 70 por ciento de los derechohabientes que acuden a las unidades hospitalarias de manera ambulatoria presentan alguno de los factores de riesgo para enfermar gravemente por Covid-19, como ser mayor de 60 años, padecer alguna enfermedad crónica o estar embarazada.

Por lo anterior, reiteró, el IMSS evita la exposición de los pacientes al riesgo de contagio por coronavirus en áreas comunes como salas de espera, vestíbulos y ventanillas de atención.