Entre la espada y la pared se encuentran los constructores, ya que por una parte se desconocen las disposiciones sobre si se dejará de producir cemento, que de ser así se pararían las obras en unas semanas, y por otra que el Municipio de Aguascalientes ha suspendido los trámites para el otorgamiento de licencias, de ahí que sólo se podrá continuar con las obras pendientes.

El presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción en la entidad, Ángel Palacios Salas, lamentó que ni en los momentos difíciles las autoridades de los distintos órdenes se puedan poner de acuerdo, pues ahora, “aunque no queramos tendremos que parar obras y no continuar otras pendientes, pues no hay más permisos para construcción de aquí al 30 de abril”.

De poco ayuda el hecho que el Gobierno del Estado haya decidido continuar con los proyectos de obra, si se desconoce la disposición federal en el sentido de si las cementeras podrán seguir produciendo el material para distribuirlo en todo el país o sólo para las obras específicas dictadas por el Gobierno de México, que en días pasados decretó que sería sólo para el Tren Maya, para Tres Bocas y para el Aeropuerto de la Ciudad de México.

“Pero tampoco abona a la industria de la construcción que detona más de 38 ramas de la economía, el hecho de que el Municipio de esta capital haya decidido suspender las licencias, pues ahora al menos por lo que resta del mes, sólo se podrá trabajar con los proyectos que están en proceso”.

El presidente de la CMIC subrayó que las gestiones con las autoridades federales continúan para que se decida a permitir que las cementeras sigan trabajando y distribuyendo el material para la construcción para todos los proyectos públicos y privados, para que se pueda sostener el trabajo de miles de trabajadores de la obra pero también de las ramas que se derivan de ésta.

Los trabajadores de este sector están dispuestos a continuar con las debidas precauciones para no propagar el coronavirus; de antemano se sabe que primero está la salud, pero también la economía de quienes en su gran mayoría viven al día e igual que el grueso de los constructores que son pequeños y medianos, esperan el día de raya para reiniciar los planes semanales.