Jorge Ricardo
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El Cabildo de Santiago Laxopa, un poblado zapoteco de 300 casas encaramadas en la Sierra Norte de Oaxaca, advirtió a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) que la zona donde se construía un camino auspiciado por el Gobierno federal ya había sufrido hundimientos en 2010, pero no les hicieron caso y tronó antes de terminarlo.
La obra forma parte del Programa de Pavimentación de Caminos a Cabeceras Municipales, a través del cual el Presidente Andrés Manuel López Obrador impulsó la participación comunitaria para demostrar que no es “gran ciencia” construir un camino.
Una auditoría de la SCT a este programa reveló deficiencias en 22 de los 45 caminos autorizados en 2019 en Oaxaca, entre ellas el uso de materiales de deficiente calidad y violaciones al reglamento de construcción del Gobierno.
REFORMA constató el daño en el camino de Santiago Laxopa, en donde las autoridades reprochan que la SCT los haya dejado solos en la planeación y estudios del camino.
Así, todavía no inauguraban los 5.4 kilómetros construidos con 21.6 millones de pesos, cuando en octubre del año pasado la tierra se hundió en una extensión de 4 metros de largo y rompió cinco de las ocho franjas de concreto y piedra de río, junto con la barrera de seguridad de la carretera. Más adelante, el hundimiento fue de 7 metros. Y en otro tramo, una franja de cemento ya se comenzó a hundir.
“La SCT dijo que se tenía que recargar el pavimento hacia la pared, pero hay partes donde no se presta porque se tendría que rellenar casi la mayor parte del camino; lo único que nos recomendó la SCT es que le echáramos tierra a la orilla para que hiciera como un tope de agua y se regresara a la cuneta”, reprocha el síndico Efrén Vázquez.
Ahora, lo peor, asegura el Alcalde Benito Reyes Ruiz, es que se crea que el pueblo es el culpable, pues el Presidente presume constantemente estos caminos como “obras de arte” que hacen las propias comunidades indígenas.
“Creo que se necesita que un topógrafo lo cheque, uno que sepa si la tierra es arcillosa”, dijo Erasto Robles, uno de los dos presidentes del comité de pavimentación.
Recordó que hubo un residente de obra de la SCT pero que pocas veces se apareció, pues las reglas de operación dejan al municipio la responsabilidad de designar a un supervisor técnico.
“Sí da tristeza. Como que una parte sí quedó bien y otra no. No sé si es una falla geológica o falla humana o es la mala suerte. Creo que se pudo evitar”, dijo Robles.