Alejandro Albarran García
Agencia Reforma

La Habana, Cuba.-La «represión sistemática» a las protestas de julio de 2021 en Cuba por parte del Gobierno ha generado una crisis de derechos humanos en la isla y tiene el objetivo de disuadir futuras manifestaciones, denunció este lunes Human Rights Watch (HRW).

A un año del inicio de la movilización más grande desde la Revolución Cubana, la organización reveló un informe que documenta violaciones a los derechos humanos, incluyendo detenciones arbitrarias, procesos penales abusivos y tortura.

El movimiento 11 de Julio reclamaba mejor acceso a alimentos y medicamentos y más libertad, pero se encontró con una dura represión en las calles y posteriormente en los tribunales, condenó HRW. Según denuncia el informe, la represión del Gobierno cubano y su falta de interés en atender las causas que motivaron las protestas han generado una crisis que ha causado un drástico incremento en las personas que huyen del país.

«Hace un año, miles de cubanos y cubanas protestaron exigiendo derechos y libertades, pero a muchos de ellos el régimen solo les dio dos opciones: la prisión o el exilio», dijo Juan Pappier, investigador para las Américas de HRW, en el informe.

Para realizar el reporte de 37 páginas, HRW entrevistó a más de 170 personas ubicadas en Cuba, incluyendo víctimas de abusos, sus familiares y abogados. La organización además revisó documentos judiciales, fotografías y videos que daban cuenta de los abusos.
Detenciones arbitrarias, tortura y muertes
Según Cubalex, una organización cubana de derechos humanos citada por HRW, unas mil 400 personas fueron detenidas después de las manifestaciones del año pasado, incluyendo a 700 que siguen privadas de la libertad.

«En la mayoría de los casos documentados, los detenidos permanecieron incomunicados durante días, semanas y a veces meses, sin poder hacer llamadas telefónicas ni recibir visitas de sus familiares o abogados», destacó HRW.

«Algunos fueron golpeados, obligados a hacer sentadillas desnudos o sometidos a maltratos, incluyendo privaciones del sueño y otros abusos, que en algunos casos constituyen tortura».

El reporte denuncia además que Diubis Laurencio Tejeda, un cantante de 36 años, murió durante las protestas aparentemente por el actuar de la Policía.
Juicios y condenas injustas
Más de 380 manifestantes y transeúntes han sido condenados por tribunales cubanos en relación con las protestas, incluyendo a varios niños y niñas, denunció HRW.

En su mayoría, los manifestantes fueron procesados por «sedición» y se les otorgaron penas de hasta 25 años de cárcel por participar en actos violentos como arrojar piedras durante las manifestaciones.

«Los fiscales enmarcaron acciones como protestar pacíficamente o insultar al presidente o a la policía, que constituyen un ejercicio legítimo de la libertad de expresión y asociación, como conductas delictivas», dice el informe.

«Muchos manifestantes y transeúntes fueron condenados en base a evidencias poco confiables o sin corroborar, tales como declaraciones exclusivamente de miembros de las fuerzas de seguridad o supuestas «huellas de olor» de los acusados encontradas en piedras».