Natalia Vitela
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 3-Jul.-Después de siete años de graves problemas en su salud financiera, el IMSS por fin respira.
El organismo dejó de usar sus reservas financieras para cubrir su déficit de operación y, por primera vez, en 2006 reporta un superávit de 6 mil 743 millones de pesos.
Según el Informe de Finanzas que será presentado hoy martes por su director, Mikel Arriola, las perspectivas a corto plazo se modifican y las proyecciones financieras hacen viable la sustentabilidad del instituto hasta 2020.
No obstante, para 2021 se prevé un déficit de 3 mil 720 millones de pesos, el cual pudiera superarse con un aumento en los ingresos o con la reducción de gastos.
De acuerdo con el informe, los ahorros del IMSS se obtuvieron gracias al esquema de compras consolidadas de medicinas; a la contratación de servicios integrales; la sustitución del parque vehicular de un esquema de compra a uno de arrendamiento, y a la disminución del gasto en prestaciones económicas.
Desde 2012 hasta 2015, el IMSS había gastado en promedio, cada año, más de 15 mil millones de pesos del fondo de reservas.
“Los esfuerzos realizados a lo largo de la presente administración y, en particular, los ejecutados durante 2016 en materia de fortalecimiento de los ingresos y control del gasto, han dado como resultado un superávit al cierre del ejercicio, lo que no había ocurrido desde 2008”, indica el informe.
Sin embargo, dos de los seguros con los que cuenta el IMSS, el de Enfermedades y Maternidad y el de Guarderías y Prestaciones Sociales, presentan déficit.
En 2016 el primero obtuvo ingresos por 251 mil 637 millones de pesos, pero su gasto, en gran parte debido al pago de pensiones y jubilaciones, ascendió a mil 759 millones de pesos.
En tanto que en el segundo, los ingresos fueron de 21 mil 93 millones de pesos, mientras que el gasto fue de 62 mil 487 millones de pesos.
Otra gran presión a las finanzas del instituto es el costo de atención a seis enfermedades crónico degenerativas que continúan representando una gran carga económica.
Se estima que el gasto por la atención de hipertensión, diabetes, cáncer de mama, cérvico uterino y de próstata, así como insuficiencia renal, fue de 76 mil 193 millones de pesos en 2016, cifra que representa 29 por ciento de los ingresos totales del Seguro de Enfermedades y Maternidad de ese año.
“En otras palabras, 7.2 millones de pacientes atendidos por estas seis enfermedades devengan más de la cuarta parte del total de ingresos del Seguro”, detalla el informe.
De acuerdo con el reporte, de no poner en marcha medidas preventivas, el gasto por la atencion de estos padecimientos podría crecer de manera sostenida 4.5 por ciento al año en los próximos 34 años.