Anahí Soto
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-En el IMSS suman 381 profesionales de la salud confirmados con Covid-19 y siete defunciones, aseguró Eduardo Robles Pérez, jefe de la Oficina de la Dirección de Prestaciones Médicas del instituto.

En entrevista con REFORMA, afirmó que la mayoría de estos contagios fueron comunitarios, es decir, que no empezaron dentro de los hospitales.

“Los contagios de los casos índices que se han dado han sido, básicamente, comunitarios: contactos que se dieron por un familiar o por un amigo fuera del ambiente hospitalario, y ellos después pueden infectar a sus compañeros”, explicó.

Uno de los hospitales con más trabajadores infectados es el de Monclova, Coahuila, con 41 casos positivos. En esta unidad médica, reconoció el especialista, se confirmó que el brote inició por contacto hospitalario.

Mientras que en el hospital del Seguro Social de Tlalnepantla, Estado de México, van 44 trabajadores con coronavirus. Aquí, detalló, se desarrolló un brote mixto, es decir, que los contagios iniciaron por contacto comunitario y hospitalario, sostuvo.

“Ha habido algunos otros (brotes), pero de un caso, dos casos, y que son básicamente por contacto comunitario”, aseguró.

Robles Pérez admitió que, al principio de la epidemia, el IMSS registró problemas para abastecer al personal con los equipos de protección.

Sin embargo, aseveró, con la distribución del primer cargamento con insumos que llegó de China se contará con el abasto suficiente de estos artículos.

El médico dijo que a partir del domingo estarán llegando los insumos a los hospitales y que se priorizará su entrega a las unidades con más casos de Covid-19.

Detalló que otorgarán batas quirúrgicas, mascarillas KN95, cubrebocas quirúrgicos, guantes de látex, gorros y el kit completo del equipo de protección personal. Así como más artículos para higiene de manos, como jabón, y alcohol en gel.

“A medida que estos equipos, que todas las estrategias que estamos implementado vayan surtiendo efecto, cada vez más estos casos (entre el personal de salud) se van a ir espaciando”, estimó.

Como medida de protección, aseguró el funcionario, el IMSS también mandó a casa a 20 mil trabajadores, entre ellos 9 mil médicos y enfermeras que tienen más de 60 años o que padecen enfermedades crónicas.

Ante ello, sostuvo que el instituto aplicó una reorganización del personal médico para no afectar la atención de los pacientes y, además, contratará a más profesionales de la salud.

“En algunas unidades, por ejemplo, sí se ha visto la necesidad de solventar (la salida del personal vulnerable) con el apoyo de unidades aledañas. En otras no fue tanto el impacto”, señaló.