La Condusef, mediante datos del Banco de México, informa que en la actualidad cerca del 70% de los hogares son dueños de sus viviendas y el 14% ha optado por el esquema de rentarlas. Sin embargo, el monto que destinan los hogares mexicanos para cubrir los costos de una renta es ligeramente mayor a los costos financieros de una hipoteca, capital e intereses.
Tras considerar todos los costos de comprar una casa como la tasa de interés que puede fluctuar, los honorarios de una notaría, la comisión de agentes inmobiliarios o impuestos asociados, seguros y mantenimiento, habrá ciertos periodos en donde es mejor rentar que comprar o viceversa dependiendo de la tasa de interés. En teoría y en el largo plazo, el costo de rentar y comprar una vivienda es el mismo.
El titular de la unidad de atención de usuarios, José Antonio Lozano Mejía, detalló que el nivel de ingreso de un país no necesariamente se traduce en un elevado número de viviendas propias y de menores rentas. Por ejemplo, Suiza, con un ingreso per cápita casi cuatro veces mayor al de México tiene pocas casas propias, pero reportan una de las cifras más elevadas en rentas a nivel mundial.

TASAS Y DEDUCCIONES
En México, en los últimos treinta años, la adquisición de vivienda se ha apoyado en dos circunstancias: disminución de tasas de interés y deducciones fiscales. Primero, si bien el Banco de México no tiene la capacidad de determinar directamente las tasas hipotecarias, sí aplica políticas que afectan indirectamente a dichas tasas.

MENOS RIESGO
En tres décadas, la política monetaria del Banco de México ha logrado reducir sustancialmente la inflación, y con ello, las primas de riesgo, recompensa que se le concede a un inversionista por invertir en un activo en lugar de otro de menor riesgo. De esa manera se ha observado una tendencia a la baja en tasas de interés de diferentes mercados y a distintos plazos.

COMPENSACIÓN
La tasa de interés real de un crédito hipotecario (la tasa efectivamente pagada menos la tasa anual de la inflación) es deducible de impuestos. Si bien existen ciertos límites en las deducciones, entre más baja resultó la inflación, los contribuyentes pudieron deducir una mayor cantidad de impuestos.

CUATRO PUNTOS ABAJO
En contraste al encarecimiento de las viviendas, las rentas se han abaratado en términos relativos, el ritmo de crecimiento de las rentas ha sido menor a la inflación. De ahí que en la actualidad haya más hogares rentando que pagando una hipoteca, lo cual representa una diferencia de 4%.