Una vez que la Dirección General de Normas y la Secretaría de Economía han acreditado a 4 organismos nacionales que podrán emitir certificados de garantía al mezcal producido en México, se debilita al Consejo Regulador del Mezcal, único que hasta hace poco decidía cuál destilado de agave podría ser reconocido o no como mezcal.

Sobre esto, Wenceslao Bautista Rodríguez, presidente del Comité Sistema Producto Maguey-Mezcal, manifestó que se da un paso más para que la bebida que se produce en Aguascalientes pueda ser comercializada con el reconocimiento que le otorgó el Instituto Mexicano de Propiedad Industrial hace 2 años, aunque para ello se requiere que la justicia federal resuelva el amparo interpuesto en su momento por productores de San Luis Potosí y Oaxaca, con el apoyo del CRM.

Si bien, de momento se tiene ya el debilitamiento del CRM que es el principal opositor al reconocimiento dado a Aguascalientes y otras entidades del país como productoras de mezcal, “por lo pronto estamos en el limbo y mientras la justicia federal no defina, podemos producir mezcal, pero no lo podemos promocionar ni vender como tal, sino como destilado de agave simplemente, lo que le resta valor y posicionamiento en el mercado”.

Refirió que en días pasados la Secretaría de Economía impuso cuantiosas multas al CRM por incurrir en prácticas monopólicas, pues pretendía ser el único en emitir certificados y obligar a que se reconociera como mezcal, aquellas bebidas que contaran con el sello de este organismo, que no es más que un prestador de servicios de certificación, pero no es autoridad para ello, sino el IMPI y la propia Secretaría de Economía.

Al retirarle el monopolio, se beneficia a toda la cadena productiva del maguey y mezcal, pues una vez que se resuelva el asunto del amparo, podrán acudir a cualquiera de los organismos autorizados por la Secretaría de Economía para obtener el certificado de validación del producto y entonces sí comercializar como mezcal y no como simple destilado, pero primero habrá que conocer la resolución judicial, mientras tanto “seguimos en el limbo”.