El nuevo año permite anhelar que sea diferente al que recién concluyó y por lo mismo que todos los presagios que se hacen queden en simples conjeturas. En cada habitante está que las condiciones de vida sean mejores, haciendo lo que corresponde, además de tener presente que los adultos tienen la obligación de hacerlo por el bien propio y de los niños y jóvenes.

Aunque se dice que todas las fechas son iguales, siempre es importante compactar los días, las semanas y los meses en un solo ciclo, con lo que se pueda analizar lo que se hizo durante ese período y tratar de que el siguiente sea diferente.

Aunque hay regiones en el planeta donde no cede el ataque de coronavirus, el advenimiento de las vacunas que producen y comercializan varias empresas abre la posibilidad de domar a la pandemia, lo que no es un proceso sencillo ya que se debe vigilar las reacciones de los que son inyectados y después de un tiempo determinar si el inmunizante es el apropiado.

Cada cierto período la humanidad es victima de las circunstancias, trátese de enfermedades o de guerras, porque en uno y otro caso son cientos de miles los fallecidos. Tan sólo la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) dejó entre 50 y 60 millones de muertos, tanto soldados como civiles, aunque hay quienes aseguran que fueron más de 100 millones, mientras que en la Revolución Mexicana (1910-1924) fueron entre un millón 400 mil y tres millones.

Al señalar lo anterior de ninguna manera es un atenuante, porque tan lamentable son las víctimas que genera una lucha armada como el virus actual, cuyo origen aún se desconoce, aunque se diga que fue en cierta parte de China, pero no existe total certeza, como tampoco hay elementos para considerar que existe una nueva cepa, que se afirma es más mortífera por la rapidez de su propagación.

Lo que es una realidad es que cada generación vive su momento y a la actual le ha correspondido lidiar con el Covid 19, al igual que en los primeros años de la era cristiana con la peste que obligó a confinar a los infectados en socavones.

Se debe tener confianza que 2021 sea un año distinto y pronto se entre a un proceso de normalización, para ello es indispensable que todos sigan algunas lecciones básicas, como tener mayor cuidado en la higiene personal y actuar prudentemente en todos los actos, lo que contribuirá a tener una sociedad mas sana. Hacerlo no cuesta mucho y reditúa enormes beneficios personales, familiares y sociales, por lo tanto hay que hacerlo.

REVISIÓN URGENTE

En múltiples ocasiones se ha comentado en las páginas de este Diario la urgencia de encontrar alguna forma de evitar los suicidios, pero todos los estudios, análisis, propuestas y compromisos se quedan en el papel, en virtud que aquellos que deciden acabar con su propia vida lo hacen de manera solitaria, lo que hace muy difícil que pueda evitarse.

El año 2020 fue el más fatal en esta entidad, históricamente hablando, al registrar 186 inmolaciones, el mayor número desde que se lleva un registro, mientras que 2018 había sido el fuera de serie con 140, al mismo tiempo 2021 empieza con dos suicidios, ambos en la primeras horas de enero, datos que exige redoblar esfuerzos por parte de la sociedad y de las mismas autoridades, y de manera paralela llevar a cabo una campaña permanente para que las personas que pasan por una crisis emocional sepan que existe alguien que sabe escucharlos y en su caso brindarles la asesoría y acompañamiento necesario.

En primera instancia está la Línea VIVE: 449-977-72-05, que sin costo atiende las 24 horas del día y los 365 días del año a quien lo requiera, con profesionales para atender y ayudar para que encuentren una solución a los conflictos emocionales.

Instituciones académicas y religiosas, lo mismo que del sector salud, se han empeñado en encontrar un medio preventivo sin alcanzar los resultados deseados, por lo que se debería reflexionar sobre las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que considera que el suicidio es prevenible. Conforme al primer informe sobre el particular, publicado el 4 de septiembre de 2014, debe haber una limitación del acceso a los medios de suicidio, como una forma de reducir el número de defunciones. De igual manera tiene que haber una información responsable sobre suicidios de los medios de comunicación, que deberían evitar por ejemplo, las manifestaciones sensacionalistas respecto del suicidio y la descripción de los métodos utilizados, y la detección precoz y el tratamiento de los trastornos mentales relacionados con el consumo de sustancias en las comunidades y, en particular, entre el personal sanitario.

Al respecto, es común escuchar o leer en Aguascalientes lo que utilizó el suicida para privarse de la existencia y las supuestas razones que tuvo para llegar a ese extremo, cuando en aras de lo que menciona la OMS, se deberían limitar a informar en unas cuantas líneas el suceso, sin entrar en detalles, ya que estos son los que pueden servir o propiciar para que otros lleven a cabo su propósito.

La Organización Mundial de la Salud recomienda a los países que den participación a diversos departamentos gubernamentales en la elaboración de una respuesta coordinada integral, por consiguiente es indispensable la participación no sólo del sector sanitario, sino también de los departamentos de educación, empleo, bienestar social y justicia, a lo que debe agregarse grupos de la sociedad que tienen mucho que aportar para enfrentar, atender y solucionar esta situación, pero hay que hacerlo a la mayor brevedad porque las circunstancias así lo demandan.

ES PECADO

Levantarse de la mesa y dejar una parte de la comida es motivo de regaño de la mamá, al recordarle a su hijo que hacerlo es pecado, porque así como el tiene lo necesario hay otras familias que carecen de casi todo, admonición que sirve también para sepan apreciar lo que tienen a su alcance.

En estas condiciones, lo sucedido el pasado 29 de diciembre con los productores de leche, al derramar en la vía pública una cantidad importante del producto en protesta porque Liconsa se negó a recibirlo, podría considerarse una falta desde la óptica religiosa, ya que pudieron haberlo regalado haciendo alusión que lo hacía por los motivos señalados.

Hace unos años se dio una situación similar y lo que hicieron entonces fue plantarse en la plaza de armas para entregar la leche a todo el que se acercó al vehículo, al mismo tiempo que informaban a las personas que se hacía ante la negativa del organismo de pagarles lo que valía, ya que el precio que les imponían por litro hacía incosteable producirlo.

En otra ocasión se derramaron miles de litros en la Carretera Panamericana Sur, pero esto lo hicieron productores de Encarnación de Díaz, Jal., molestos por la cerrazón de Liconsa de pagarles lo justo, logrando al final que mejorara el precio.

Son problemas que tienen un tiempo, sin que exista el propósito de remediarlos. Los pequeños productores de Granjas Fátima y de Pabellón han sufrido la insensibilidad de los funcionarios de Liconsa y de la Secretaría de Hacienda, ésta última es la que libera el dinero, al pagarles en las últimas semanas con atraso, sin comprender que ellos tienen demasiados gastos para el sostenimiento del ganado, la extracción del lácteo y el pago de salarios a su personal, pero la situación hizo crisis desde la penúltima semana del mes pasado al no tomarles el producto, por lo que resintieron pérdidas debido a que todo lo que no se puede refrigerar se inutiliza.

Esto fue lo que motivó la actitud asumida ese martes, abriendo las llaves del camión cisterna para dejar correr sobre el pavimento el líquido blanco, descontento que sirvió para que hicieran pública la actitud de un empleado de la gerencia local de Liconsa, al asegurar que es el principal obstáculo para que les paguen a tiempo y al mismo tiempo que se detenga la recepción de la leche, por lo que es de esperarse que en las oficinas centrales tomen cartas en el asunto.

El presidente de Granjas Fátima, Jesús Azuara Morales, señaló que en los casi 15 años que tienen los pequeños industrializadores de entregar el producto a Liconsa, para que su vez esta empresa gubernamental lo proporcione a bajo precio a miles de familias, es la primera vez que enfrentan este tipo de dificultades, principalmente que en lugar de pagarles de inmediato se hace a parcialidades y ahora no les reciben la producción pactada, algo que tuvo lugar los días 23, 24 y 25 de diciembre y pretendían no hacerlo el 27 y uno de enero, pero un diputado federal intervino y se logró que les abrieran las puertas.

Muy lejos quedaron las promesas del gobierno lópezobradorista de que se otorgarían apoyos y habría programas especiales para el sector primario, principalmente a los de menores capacidades, porque ha sido todo lo contrario ya que se percibe que el propósito es lograr su desaparición.

Les preocupa sobremanera esta situación, ya que es un número importante que tiene una inversión y de la que sostienen ellos y sus empleados, por lo que esperan que en el arranque del año quede todo aclarado y resuelto para seguir adelante con su actividad.

URGE UN CAMBIO

México necesita que las empresas del gobierno federal sean dirigidas y operadas por especialistas y técnicos, no por políticos, porque lo único que se logra es restarle credibilidad y competitividad al país, y que los inversores nacionales y extranjeros actúen con extrema cautela.

Lo sucedido con el mega apagón que tuvo lugar a las 14.28 horas del pasado 28 de diciembre de 2020, dejó sin energía eléctrica a 15 estados y afectó a cerca de 10.3 millones de personas (19% de los usuarios), problema que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) atribuyó al incendio de unos pastizales en una comunidad de Tamaulipas que alcanzó las subestaciones, lo que fue desmentido por el gobierno tamaulipeco; también se dijo que fue por un “desbalance” o variación en la generación conectada al Sistema que registró “subidas y bajadas” y finalmente el mandatario nacional se comprometió a que una situación de esta naturaleza “no se volverá a repetir” porque la CFE cuenta con sistema eléctrico nacional interconectado.

Ante lo acaecido, el ingeniero Alberto Aldape Barrios, director del Centro de Investigación y Desarrollo Empresarial (CIDE), dijo que los perjuicios fueron varios, principalmente el uso de plantas generadoras de energía  eléctrica, la caída de la producción y la imposibilidad para realizar transacciones financieras, bancarias y electrónicas.

Recordó que en 1971 tuvo lugar un apagón similar, aunque no con la magnitud de ahora, al afectar a estados del norte y que alcanzó a Aguascalientes, aunque en aquel tiempo no existía los organismos reguladores autónomos de la actualidad y que supone hay mayor tecnología, lo que motiva que se pierda credibilidad y competitividad.

Esta vez, el perjuicio a nivel local fue a la población en general y lo resintieron las empresas y los servicios públicos, entre ellos quedaron suspendidos por varias horas los cruceros semaforizados que obligó a policías a dirigir el tránsito, lo que afortunadamente evitó los accidentes y donde también actuaron con prudencia los conductores.

Para el presidente del Colego de Ingenieros Mecánicos y Electricistas (CIME), Eduardo Llamas Esparza, ante lo vivido el 28 de diciembre se reitera lo que es evidente: que la generación y distribución de energía eléctrica requiere de la participación del sector privado.

Fue una falla histórica “muy grave y delicada, pues con ello se confirma que la Comisión Federal de Electricidad no tiene líneas de transmisión que puedan soportar en momentos críticos como éste”, apuntó. Uno de los problemas radica en que “solamente estamos colgados en ciertas partes de las regiones del país por una sola línea de transmisión y esto es lo que pasa cuando pueden darse los apagones”.

Sostuvo que el gobierno debe aceptar que hace falta la inversión privada y la generación de energías limpias y renovables, no para que suplan a la CFE sino que sean coadyuvantes, lo cual está en la Reforma Energética, por lo que pretender una contrarreforma sólo retrasará la solución, cuando bien se puede analizar lo que se tiene y si hay que enmendar algunos puntos hacerlo, pero no retroceder, por lo que sólo cabe hacer unos ajustes que evitar situaciones como la que se acaba de registrar.

Los apagones son muy dañinos para la vida diaria, por lo que los mexicanos deben exigir una explicación veraz de lo que sucedió y no caer en los niveles que el gobierno de Nicolás Maduro tiene a Venezuela, con apagones que en 2019 trastornó la vida diaria de casi todo el país. El apagón del 7 de marzo de ese año duró en algunos estados entre cinco y siete días continuos. El 25 de marzo ocurrió otro que afectó a 16 estados y el tercero fue el 29 del mismo mes que duró 4 días y afectó a 23 estados, lo que técnicos aseguran que se debe a la falta de mantenimiento y al desabastecimiento de combustibles de las centrales termoeléctricas, pero que Maduro lo imputa a supuestos sabotajes de sus enemigos.