A lo largo de este año, el área jurídica de la Sección Uno del SNTE investigó cinco casos por presunto acoso sexual por parte de maestros a estudiantes, así como otros 10 asuntos relacionados con agresiones por parte de los alumnos y/o padres de familia hacia los profesores, informó el secretario general, Ramón García Alvizo.
Aseveró que cada vez que existe una problemática que involucra a un trabajador de la educación se exige una investigación antes de que se emita un juicio, porque es frecuente que se acusa a las personas sin existir argumentos reales, pero si existen elementos y evidencia de haber incurrido en actos inapropiados o fuera de la ley, se actúa en consecuencia por parte de la autoridad pertinente.
Respecto a las cinco investigaciones sobre acoso sexual, dijo que todas fueron desechadas porque no existieron los argumentos legales para enjuiciar a algún trabajador de la educación.
Sin embargo, a petición del trabajador y de la autoridad educativa, se procedió a remover a esos profesores de los planteles educativos, porque las condiciones ya no favorecían a ninguna de las partes de esa escuela.
El secretario general de la Sección Uno del SNTE, aclaró que tales situaciones se generan a causa de la exigencia del maestro, por llamar la atención o bien por la confianza generada entre el maestro y los estudiantes se propicia que los padres de familia actúen de otra manera en contra del trabajador de la educación, ya que lo hacen con dolo.
“Ahí precisamente interviene la Sección Uno del SNTE, para solicitar las investigaciones correspondientes y sobre todo que la autoridad educativa tome cartas en el asunto”.
Ramón García Alvizo se refirió a las agresiones que los maestros reciben de los estudiantes y de los propios padres de familia, y hasta ahora suman 10 reportes este año, donde se han registrado lesiones cervicales a los profesores a causa de los golpes que recibieron.
“Ante ese comportamiento, los estudiantes suelen ser suspendidos durante algunos días como medida disciplinaria, otros han tenido que ser cambiados de las escuelas, porque no se limitan a agredir a los maestros sino a otros niños del plantel educativo. En otras ocasiones se cambian a los docentes para mejorar el ambiente educativo de esa institución”, concluyó.