Mayolo López
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Morena pregona austeridad y transparencia, pero en el Senado conservó el régimen de privilegios millonarios para las bancadas y además no ha transparentado lo que han gastado en 2020 y 2021.
Desde que se instaló la LXIV Legislatura del Congreso de la Unión, en septiembre de 2018, en la página del Senado sólo aparecen datos de los montos otorgados en 2019.
Ese año el gasto ascendió a casi 538 millones de pesos, de los que Morena, con 60 legisladores, recibió 247.6 millones.
Conforme los últimos datos disponibles, además de la dieta o salario que percibe cada senador, de 114 mil pesos mensuales brutos, cada parlamentario recibe otras tres bolsas de recursos.
La primera corresponde a un fondo de 206 mil pesos mensuales por concepto de trabajo legislativo y que se utiliza para viáticos, gasolina y presentación de informes parlamentarios.
Otra es un fondo para comisiones y se reparte según el cargo: 140 mil si es presidente de comisión, 100 mil para secretario y 70 mil para un integrante.
Finalmente un fondo para personal de oficina por 130 mil pesos.
La primera bolsa, confirmaron senadores, permite de facto un manejo discrecional, pues se puede utilizar en apoyo a ciudadanos caídos en desgracia, militantes de una causa que necesitan respaldo económico o apoyo para un funeral para personas sumidas en la pobreza.
«Yo sé que el gasto es diferenciado en cada grupo: cada quien hace lo que se le pegue la gana. Y no sabes si hacen un informe para 40 personas o hacen un informe para 10 mil… ¿Quién sabe cómo se hace eso? No hay criterio», describió un senador que pidió el anonimato como condición para aportar datos.
«Cada grupo parlamentario decide cómo distribuir los recursos, incluso, hasta la comprobación es discrecional», confirmó otro senador que también pidió el anonimato.
«Y como no hay una revisión externa, cada quien comprueba como puede. Y eso propicia grandes tramos de discrecionalidad. Lo que yo sé es que son las personas que ocupan las coordinaciones, quienes determinan, con la lógica de que, si te portas bien, te dan más dinero; y si te portas mal, pues te dan menos…».
La fuente consultada dijo que sabía que en la bancada de Morena se conceden préstamos para necesidades propias, «pero esos préstamos son favores, porque se han portado bien, o como gasto de zanahoria: yo te apoyo y luego tú me apoyas».
Una fuente enterada del manejo de los recursos aseguró que el grueso de las bancadas tiene atrasos de por lo menos dos años en la entrega de sus comprobaciones al órgano interno de control.
La misma situación se presenta en el caso de los presupuestos asignados a las comisiones legislativas.
«Siempre ha habido la costumbre de gastar sin comprobar», resumió una de las fuentes consultadas.