El miedo de la gente a ser intubada al padecer COVID-19 genera que muchos no acudan a los hospitales y prefieren permanecer en casa con el riesgo de tener complicaciones mayores en su salud, señaló el ex presidente del Colegio de Medicina Interna de Aguascalientes e infectólogo, Francisco Márquez Díaz.

El especialista comentó que algunas personas contagiadas por COVID están teniendo dudas de si deberán hospitalizarse o no, por lo que mejor se quedan en sus casas, donde algunas incluso están rentando equipos y eso es muy peligroso porque habrá pacientes que por su propia condición puedan tolerar estar en su casa, pero otros no pueden esperar y deberán acudir al hospital de manera oportuna.

Reconoció que el miedo de muchos pacientes es a ser intubados, toda vez que no quieren estar en dicha condición, sin embargo, recalcó que esa es una situación que no se va a definir de forma inmediata si un paciente llega al hospital

Aclaró que cuando se trata de una enfermedad grave, existe la posibilidad de tener que requerir de apoyo vital avanzado y la manera en que se le puede apoyar a los pacientes es estabilizándolos, evitar que sus órganos vitales se descompensen y entren en la etapa de crisis hacia la intubación. “Es una condición que nosotros no podemos asegurar, pero sin duda en aquellos pacientes que sean bien cuidados y bien protegidos, disminuirá el riesgo de tener que ser intubado, pero si una persona no recibe ese apoyo y está en su casa esperando que mágicamente esto se supere, podría tener un riesgo importante sobre la vida”.

Márquez Díaz recordó que en la mayoría de los pacientes con COVID-19, los síntomas van a ser mínimos y se pueden controlar con medicamentos sintomáticos, por lo que el 80% de las personas van a evolucionar bien, sin una intervención importante. “Esos son los que se pueden quedar en su casa, pero el 20% restante van a necesitar de atención hospitalaria y ésta debe ser oportuna”.