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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Y 17 meses después están de regreso.
Las emociones y temores brotan en la puerta de cada escuela en todo el país.
“Confío en las medidas de seguridad de la escuela, de los maestros y de mi hija, que ya sabe las medidas que tiene que seguir para estar bien”, dijo la señora Reyes, Carolina Reyes, mamá de Fátima Zoé Cano, de 9 años.
“No aprendió nada por línea y a su regreso a clases repetirá el segundo año de primaria”, comenta Jessica Hernández, mamá de Isabela Juárez, en la escuela “Marie Curie Sklodowska”, en la Alcaldía Benito Juárez.
“Al usar el crubrebocas es bien complicado, se lo bajan o de repente ya no lo traen y tenemos que estar al pendiente”, dice la maestra Isy Velázquez en la escuela preescolar Pulgarcito en Ciudad Juárez, Chihuahua.
“Estamos contentos, motivados y con la incertidumbre”, señala Ramón Serral, coordinador académico de la secundaria técnica 155 en Guadalajara.
“Los niños están en todos lados y el Covid también, y es necesario que regresen a la escuela”, celebra Rocío, madre de un alumno de la primaria Niños Héroes en la Capital de Jalisco.
“Estoy feliz de regresar, pero sí se siente diferente”, dice Marcelo Arias, de primero de secundaria en el Liceo de Monterrey. “Pero nos vamos a ir acostumbrando a esta normalidad”.
Hasta el Gobernador de Puebla, el morenista Miguel Barbosa opina que es una nueva etapa. “Entendemos este regreso a clases como de la sociedad”.