Antonio Baranda y Claudia Guerreo
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Con el regreso del Presidente Andrés Manuel López Obrador a la vida pública, tras convalecer por Covid-19 durante dos semanas, regresó también su negativa a usar cubrebocas y a modificar la estrategia contra la pandemia, que ha dejado un saldo de más de 166 mil muertos en México.
El Presidente rechazó que su Gobierno pueda decretar el uso obligatorio de cubrebocas, para prevenir más contagios y dijo abiertamente que no se pondrá una mascarilla.
“En México no hay autoritarismo, está prohibido prohibir, todo es voluntario, lo más importante es la libertad y cada quien debe de asumir su responsabilidad. En México no ha habido con la pandemia toque de queda como en otras partes ni se ha obligado a nada, es una decisión de cada persona”, aseveró.
“¿Qué es lo que se ha venido recomendando? Cuidar la sana distancia, el no hacer actos masivos, el cuidarnos incluso hasta de reuniones familiares, cuando participan muchas personas, eso básicamente”.
– ¿Usted va a usar el cubrebocas?, se le inquirió.
“No, no, ahora ya, además, de acuerdo a lo que plantean los médicos, ya no contagio”, respondió.
– Aunque Gatell haya reiterado que lo haya reiterado ¿Aún así, usted no lo va a usar?
“No, no”.
Sobre el manejo de la pandemia, apenas el 28 de enero el subsecretario de Salud, Hugo López Gatell, admitió la necesidad de hacer “un alto en el camino” para evaluar y mejorar la estrategia nacional en materia epidemiológica.
Sin embargo, ayer, al ser cuestionado sobre el tema, el Jefe del Ejecutivo consideró que la pandemia se ha politizado y que las críticas provienen de sus adversarios, molestos por perder los privilegios de sexenios pasados.
– ¿Se haría un cambio de estrategia, dado que desafortunadamente los decesos no ceden?, se le preguntó en conferencia.
“No deja de politizarse el caso del Covid y no sólo el caso del Covid, todo, porque nos agarró esta pandemia en el proceso de transformación del País, se está llevando a cabo una transformación. Entonces esto, como es natural, provoca resistencias.
“Sí nos afecta mucho, desde luego, la pandemia de Covid-19, pero lo que más nos ha afectado y nos seguiría afectando, si se detiene la transformación, es la peste de la corrupción. Desde luego, es entendible que a los que vivían con privilegios en el antiguo régimen no les guste el que se lleve a cabo una transformación”, respondió.
El político tabasqueño también dijo no a la posibilidad de aplicarse la vacuna para prevenir el Covid-19 e incluso acusó a sus homólogos de otros países de incurrir en esa “triquiñuela”, con el pretexto de poner el ejemplo.
Por otro lado, el Presidente también rechazó las críticas desatadas por la iniciativa preferente que envió al Congreso en materia de energía eléctrica, a pesar de las advertencias que ha generado entre actores políticos y económicos, de México y Estados Unidos.
“Tengo el compromiso de que no aumente el precio de la luz y el precio de las gasolinas y lo voy a cumplir, nada más que para eso necesitamos poner orden y acabar con la corrupción, no seguir apostando a destruir la CFE, para dejarles el negocio a estos traficantes de influencia”, aseveró.