Tras concluir el Mundial de Fútbol, la Fundación Mujer Contemporánea registró un repunte en las solicitudes de atención externa y refugio para mujeres víctimas de violencia. Su directora, Laura Sofía Macías Esparza, informó que las instalaciones operan al límite de su capacidad y resguardan a 11 familias, integradas por alrededor de 30 mujeres, niñas y niños.
Explicó que durante el torneo disminuyó temporalmente la búsqueda de apoyo, pero las solicitudes volvieron a aumentar una vez terminado el evento. Este comportamiento, añadió, también se presenta durante periodos que concentran la atención de la población, como la Feria Nacional de San Marcos y el inicio del ciclo escolar.
Macías Esparza advirtió que la elevada ocupación presiona la capacidad de respuesta de la organización, pues las personas que ingresan requieren atención especializada y medidas de protección. En algunos casos, la violencia representa un riesgo directo para la vida de las mujeres y sus hijos.
Los principales motivos de ingreso están relacionados con situaciones de violencia de género extrema. El refugio también recibe a víctimas procedentes de otras entidades del país e incluso del extranjero, quienes deben abandonar sus lugares de residencia para ponerse a salvo.
La activista agregó que las adicciones y la presencia del crimen organizado pueden agravar las agresiones y forzar a las mujeres a dejar su vivienda, empleo y redes familiares. Ante este panorama, la fundación mantiene sus servicios, aunque enfrenta una demanda creciente de acompañamiento, resguardo y protección integral.