Sorpresivamente, el Presidente Andrés Manuel López Obrador decidió hace unos pocos días, poner a consideración de los legisladores una nueva iniciativa de reforma constitucional a la que ha denominado: REFORMA POLÍTICO-ELECTORAL PARA ALCANZAR LA CUARTA TRANSFORMACIÓN. En virtud de ello, he decidido abordar en este espacio los principales aspectos que comprende dicha iniciativa.

Para ser sincero, considero que la reforma busca ser un nuevo centro de distracción para el fortalecimiento del pensamiento lopezobradorista, ya que el periodo legislativo ha concluido prácticamente y las actividades se reanudan hasta el mes de septiembre. Siendo que, su injerencia  mediática le permitirá únicamente hacer algo de campaña indirecta en los Estados donde se celebrarán elecciones el próximo mes de junio.

Como aspectos medulares de la iniciativa, me permito comentar que la propuesta del Presidente pretende dar el primer golpe de su gobierno para el debilitamiento del INE a través del planteamiento de la sustitución del Instituto Nacional Electoral por un organismo que pretende sea llamado Instituto Nacional de Elecciones y Consultas. Dicho nuevo instituto pretende que cuente con siete integrantes que deberán ser elegidos por sufragio directo y popular sobre una lista de 60 candidatos presentados por los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial en un mecanismo poco claro según el texto expuesto. Para darnos una idea de la atrocidad planteada, actualmente el INE tiene 11 consejeros que son electos por el Congreso y el contenido de este apartado dentro de la reforma del Ejecutivo Federal, ha generado que los principales partidos de la oposición se estén dando a la tarea de plantear una contrarreforma para evitar el debilitamiento de una de las pocas instituciones mexicanas que continúa con credibilidad.

En segundo lugar, se plantea la posibilidad de que el sufragio comience a migrar hacia plataformas electrónicas y tecnológicas de votación; sin embargo, el aspecto más controversial es quizá la eliminación de los legisladores de representación proporcional también llamados plurinominales. Siendo que, en la pretendida reforma se modificaría la Cámara de Diputados para pasar de 500 legisladores a 300 legisladores, mientras que el Senado de la República contaría con 96 escaños de los 128 que actualmente lo conforman. De igual manera, se pretende que los congresos locales se vean obligados a legislar y eliminar la figura de los legisladores plurinominales e inclusive también reducir el número de legisladores locales y de miembros de los cabildos en los distintos Ayuntamientos.

En pocas palabras, el discurso presidencial sobre la iniciativa versa en intentar convencer al pueblo de que el INE es un engorroso aparato burocrático y que se debe de hacer más “barata” a la democracia para evitar “despilfarrar” el dinero. Aunque esto pareciera una contradicción frente a sus absurdas consultas populares y la considerable cantidad de recursos erogados en ellas. Me permito dejar el tema en el tintero, para reflexionarlo con más calma tras el surgimiento del planteamiento que la oposición genere y con el sentir popular tras la jornada electoral que se avecina.

Agradezco el favor de su lectura y les deseo un muy feliz fin de semana.

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Twitter: @davidrrr

 

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