La reforma al Artículo 4° Constitucional, para establecer el derecho a los cuidados paliativos y coadyuvar a una muerte digna de pacientes en etapa terminal, no significa una eutanasia o “suicidio asistido”. “No se trata de terminar anticipadamente con la vida, sino de otorgar al paciente un tratamiento integral con medicamentos que le eviten dolor innecesario”, aclaró la senadora Martha Márquez.
Al subrayar que la eutanasia está prohibida y en consecuencia, penada por la ley, especificó que la citada reforma es en materia de protección de la salud ante enfermedades terminales. El Artículo quedaría de la siguiente manera -falta el aval de la Cámara de Diputados-: “Toda persona tiene derecho a la protección de su salud en condiciones de dignidad. La ley definirá las bases y modalidades para el acceso a los servicios de salud, incluyendo los cuidados paliativos multidisciplinarios ante enfermedades en situación terminal, limitantes o amenazantes a la vida, así como la utilización de medicamentos controlados”.
La reforma ya fue enviada a la Cámara Baja, para su análisis y, en su caso, aprobación. Confió en que los diputados federales den su anuencia, por las bondades que representan estos servicios; en tal caso, sería remitida a los estados, para que los congresos locales hagan lo propio.
De esa manera, el concepto de “muerte digna” quedaría incluido por primera vez en la Constitución. Esta reforma fortalecerá la Ley de Voluntad Anticipada de Aguascalientes, que data de diez años atrás. Finalmente, ponderó el que nuestro estado vaya a la vanguardia legislativa en este tema.