El momento inflacionario que se vive obliga a meditar antes de actuar, trátese de negocios, solicitudes de crédito, el uso del ahorro personal o familiar, de tarjetas de crédito y de requerir una parte de la afore, en virtud que la depreciación del dinero es de manera acelerada.

Por lo anterior, el asesor financiero Gerardo Sánchez Herrera hizo un llamado a que se haga un alto en el camino y considerar los pro y contra de aquello que se proyecta hacer y en lo posible aplazar la medida en espera de que la situación mejore, con lo que se evitará poner en riesgo su estabilidad económica y emocional.

De manera particular destacó que la inflación impacta en la utilidad de las afores al registrar menores beneficios, problema que afecta en tres campos: uno, al aumentar los precios por la inflación tan alta, por lo que el trabajador se queda con menos ingresos para ahorrar, lo que perjudica claramente al bolsillo ya que si pudiera guardar el 10% de su salario, con la inflación del 8% reduce drásticamente su capacidad de atesorar para su retiro.

El segundo aspecto gira en torno a los bonos que cambian de tasa, porque no es lo mismo tener un Certificado de la Tesorería de la Federación (Cetes), que significan los títulos de deuda pública que emite el Banco de México, de un 7% anual a otro que pague 7.35%, por lo que los mercados voltean a ver el Cete nuevo porque paga más, “entonces las Afores que habían invertido en Cetes de 7% ahora les pagan menos, se desprecian y es por eso que la tercera vía se refiere a que las Afores pueden invertir en el mercado de capitales, en acciones de empresas tanto de México como de Estados Unidos”.

Ante esa posibilidad se debe tomar en cuenta que las bolsas no han tenido sus mejores días, es el caso de la Bolsa Mexicana de Valores que ha registrado 47 mil puntos, cuando su máximo histórico fue de 57 mil 200, por lo que aquellos que compraron acciones de alguna empresa que costaron 10 pesos, en la actualidad valen 9 pesos, hecho que arrastra el ahorro de los trabajadores al haber minusvalías debido a la caída de las acciones.

En estas circunstancias, Sánchez Herrera reiteró que los instrumentos de deuda, tanto de renta fija o de mercado de capitales que es renta variable, el trabajador no mira en su ahorro del Afore dividendos, sino reducciones, problema que ha tenido mayor perjuicio en lo que va del año, como resultado de la inflación que golpea directamente su bolsillo.

Hizo mención que el trabajador deduce: “No tengo dinero para ahorrar, para incrementar mi ahorro, y dos, en la maneras de invertir, que han caído esas inversiones y desgraciadamente veo en mi estado de cuenta que la Afore se ha ido para abajo”.

La inflación en el país registra niveles históricos, como se pudo observar en la primera quincena del pasado mes de junio, en que tuvo una variación anual de 7.88%, que significó la mayor en 21 meses, al mismo tiempo el componente subyacente registró 18 meses con aumentos, lo que trae efectos altamente negativos en la canasta básica, al haber alzas de precios al consumidor en la mayoría de los productos y que indiscutiblemente dejará secuelas en el ahorro para el retiro.

VAIVÉN EN EL SAT

Entre aclaraciones, censuras y objeciones el Sistema de Administración Tributaria (SAT) pretendió lavarse las manos por el problema que provocó, luego de exigir a los trabajadores que presentaran ante sus patrones la constancia de situación fiscal, sin la cual podría retenerse el pago del salario, lo que provocó tumultos en prácticamente todas las representaciones que tiene en el país.

Según la jefa del SAT, Raquel Buenrostro, este organismo nunca pidió la citada constancia: “El SAT no pide la constancia de situación fiscal a ningún ente público o privado, esa es información que ya tenemos”, dijo el pasado 8 de julio ante el presidente de la República durante la conferencia mañanera, en todo caso responsabilizó de ello a los patrones al citar que fueron quienes pidieron el documento.

No obstante, en Aguascalientes el administrador de Servicios al Contribuyente, Érick Díaz Domínguez, declaró el pasado 2 de julio que “los empleadores pueden facilitar el trámite de la Constancia de Situación Fiscal a sus trabajadores” a través de la oficina a su cargo, con lo cual los trabajadores obtienen el escrito desde su centro de labores y no necesariamente de manera presencial. Sostuvo que tratándose de empresas o empleadores, “hay una herramienta para que ellos la puedan obtener por todos sus trabajadores, haciéndonos llegar la información de manera masiva a través de un Excel, con los datos importantes y necesarios del trabajador”.

Apuntó que una vez que la información es enviada al SAT, el personal se encarga del vaciarla y en un determinado lapso se libera y entrega las constancias en el centro laboral, “así, los trabajadores evitan dejar su centro de trabajo, perder tiempo y hacer filas innecesarias”, aunque aclaró que estas facilidades se otorgan sólo a las empresas que tienen más de mil trabajadores.

Lo anterior demuestra que sí había una orden de las oficinas centrales del SAT para que se tramitara la constancia, de lo que Raquel Buenrostro negó, incluso, a raíz de las largas filas que hubo en cada oficina de los estados, el titular del Poder Ejecutivo federal consideró que si se este asunto “sólo complica las cosas a los contribuyentes que se quite”, ante lo cual Buenrostro dijo: “Lo que podemos hacer es dar una prórroga o valorarlo y quitarlo”.

En tanto se pone de acuerdo con su jefe, la funcionaria ratificó que será a partir del uno de enero de 2023 cuando se convierta en obligatorio que el contribuyente incluya su código postal y su nombre, además del Registro Federal de Contribuyentes (RFC), ya sea trabajador o pensionado, cada que emita una factura, pese a que en la misma conferencia de prensa Raquel Buenrostro aseguró que “esa es información que ya tenemos (en el SAT)”.

PREVIENE EL OBISPO

El Obispo de la Diócesis de Aguascalientes, Juan Espinoza Jiménez, alertó a los padres de familia y habientes en general que “la educación y libros de texto están infestados de ideología de género”, lo que podría impulsar a la actual generación de niños y jóvenes a tener una imagen distorsionada de la realidad. Señaló que por instrucciones directas de la Secretaría de Educación Publica (SEP), “los libros de texto, tanto de primarias oficiales como particulares, están infestados de la llamada ideología de género, la cual avanza de manera preocupante, sin que los matrimonios y familias católicas alcen la voz”. A través de Correo Diocesano, órgano de difusión semanal de la Iglesia local, monseñor Espinoza hizo énfasis “en el bombardeo a que se somete a niños y jóvenes de manera intensiva a través de videojuegos, televisión, programas de celular y ahora hasta los libros de texto”, por lo que hay preocupación de lo que sucede de unos años a la fecha en materia de ideología de género que promueven personas que “hacen mucho ruido y de una manera muy agresiva, mientras los matrimonios católicos se quedan cruzados de brazos sin atreverse a alzar la voz”. Hizo énfasis que no se trata de buscar enfrentamientos con esos grupos, sino que los católicos promuevan la cultura de la vida, “basado en el proyecto de Dios”.

Básicamente se necesita también de matrimonios bien consolidados, que den a sus hijos ejemplo de amor y refuercen la identidad de los menores, para ello sugiere que cada creyente promueva los valores humanos y cristianos en su metro cuadrado, con su familia y amigos, además que su actitud personal y familiar sea un modelo para los demás, dándole así la autoridad moral suficiente para opinar y ofrecer pautas a los demás de cómo deben actuar. La convocatoria la llevó a cabo durante el Encuentro Diocesano de las Familias de Aguascalientes y en que hizo público el nombramiento de Carlos Martínez Valdivia y Yolanda Guevara Hernández como Matrimonio Coordinador Diocesano del Movimiento Familiar Cristiano (MFC) para el trienio 2022-2025, que se coordinará con el sacerdote asesor diocesano del MFC.