Ayer, fue un momento histórico en los 70 años de reinado de Isabel II, pues, por primera vez, la Monarca fue reemplazada por el Príncipe Carlos para dar el simbólico «discurso del trono» para la apertura formal del Parlamento británico.
Esto en un momento en lo que se considera la transición progresiva de una Reina de edad avanzada determinada a no abdicar en favor de su heredero.
«El heredero está al borde de convertirse en Príncipe regente de facto. Guillermo observará lo que le espera», dijo Peter Hunt, quien cubría la fuente monárquica para la BBC.
«Con la Reina retirándose progresivamente de la vida pública, el Palacio está deseoso de mostrar que la monarquía está segura en las manos del padre y el hijo».
La ceremonia, que incluye la lectura del discurso de la Monarca en el que detalla el programa legislativo redactado por el gobierno para el próximo año, es considerada un símbolo importante del papel constitucional de la Reina como jefa de Estado.
Usualmente, Isabel II utiliza el Trono del Soberano y luce la Corona del Estado Imperial; Carlos, de 73 años, no se sentó ahí (pues fue retirado), sino en el trono del consorte, que usaba su padre, el Príncipe Felipe.
Acompañado por Camila y su hijo Guillermo, de 39 años, número dos en la línea sucesoria, leyó el discurso con la misma voz monótona, solemne y aplicada de la Reina, ante los diputados y los Lores reunidos en la cámara alta del Parlamento.
Todo este boato, que incluyó la llegada de corona y centros en una procesión real, fanfarrias, soldados y heraldos con sus cargados trajes ceremoniales, demuestra que «la Reina sigue al mando», considera el diario Daily Mail. Pero «es un momento histórico para la corona». (Staff/Agencia Reforma)

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