El presupuesto que se ha asignado a ciencia y tecnología para el 2021 será el más bajo de los últimos 10 años, lo cual es preocupante, por las consecuencias que traerán los recortes a éste y otros rubros, manifestó la investigadora del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), Marcela Pomar Ojeda.
Es de lamentar el desdén de parte del Gobierno Federal para el rubro de ciencia y tecnología, pues con menos recursos, será por demás complicado dar continuidad al proyecto científico en el país.
Refirió que en todo el país son 135 mil investigadores que han estado trabajando a pesar de tantas acusaciones que se han vertido en los últimos meses, hacia las instituciones de estudio e investigación, a las que inclusive se ha señalado por supuestos fraudes por los fideicomisos que se ha advertido, serán desaparecidos en definitiva.
Sin duda alguna, la desaparición de los fideicomisos y la reducción presupuestal, será “un golpe bajo para el desarrollo de la ciencia”, pues dijo, un investigador no es sólo una persona con bata y que vive alejado de la sociedad; tampoco se puede hablar de tecnología refiriéndose a la computadora o al celular, “la ciencia incide en nuestra vida desde nuestro nacimiento”, resaltó.
Sobre el mismo tema, la investigadora del CIDE resaltó que en tanto hay recorte de recursos públicos en áreas en donde se requiere la atención, se ha ido aumentando el recurso para los asuntos militares, en los que inclusive se ha triplicado el apoyo económico, tanto para la Defensa Nacional como para la Guardia Nacional, con lo que queda claro cuál es la prioridad.
Por lo que respecta a los investigadores, seguirán haciendo su labor, sin embargo, esto será cada vez más difícil, al no contar con el apoyo de los fideicomisos y peor aún, de las autoridades federales que parecería, está bloqueando este rubro de importancia para la sociedad, la economía, la seguridad y en general las distintas áreas que hacen que el país pueda conservar se en desarrollo y paz.