Por: Noé García Gómez

Antes de iniciar la lectura, si usted no es un asiduo usuario de las redes sociales puede estar desactualizado de los términos usados, por tanto le dejo un mínimo prontuario con definiciones simples de los más usados nuevos conceptos.

Prontuario

Red Social: Página web en la que los usuarios de internet intercambian información personal y contenidos multimedia de modo que crean una comunidad de amigos virtual e interactiva.

Mass media: medios de comunicación de masa, instrumentos que permiten una difusión colectiva de contenidos del mismo tenor a los individuos y a los diversos grupos que componen la sociedad.

Generación 2.0: son los individuos que nacieron y crecieron en esta época de las computadoras e internet.

Meme: es un medio que puede ser un cómic, vídeo, textos, imágenes y todo tipo de construcción multimedia que se replica mediante internet de persona a persona hasta alcanzar una amplia difusión, que conlleva una actitud mordaz e irónica.

Hashtag: es una etiqueta para un tema, donde se selecciona una palabra o conjunto de palabras precedida por el símbolo “gato” (#) como ejemplo #veamoscine, indica una promoción para lo relacionado con el cine.

Viral: unidad teórica de información cultural transmisible de un individuo a otro que suele propagarse como los virus. Aquí se puede transmitir un video, imagen, noticia o un meme.

Influencer: persona o personaje en una red social que por su número de seguidores tiende a que lo que comenta sea replicado de una manera consistente e importante.

Después de la introducción abordaremos una actitud que está prevaleciendo en estos tiempos de una forma casi indiscriminada; el linchamiento virtual.

En una época en la que los usuarios de redes sociales se han convertido en los principales “líderes de opinión”, se tiende a olvidar de los efectos de los comentarios que pueden causar en la vida de algunas personas o empresas. Se actúa con la libertad de criticar cuerpos, rostros, gustos, actitudes y sentimientos que son diferentes a los nuestros, con el apoyo de los memes, usuarios lanzan andanadas contra alguien o algo, pretendiendo hacerlo viral.

Con poca o nula información y con solo el feeling se lanzan a mansalva con el único objetivo de llamar la atención, después si esto se comienza a hacer viral, los demás se unen como una ola o tren que todos quieren estar en él, sin importar el antecedente o cómo empezó.

Vemos cómo se lanzaron contra la tienda de +cota en el maltrato de animales por sus empleados, pero también contra López Dóriga por un error en su inglés; así como en contra de simpatizante de un partido político, equipo o música contraria al gusto de algún influencer. Después y ante la pereza periodística de algunos medios, basta que alguno de sus editores tome la grandiosa idea de hacerlo “nota” y esto genera nuevo combustible para la mass media sedienta de un atroz espectáculo.

El caso más reciente es el condenable acto del ex entrenador de la selección el “piojo” Herrera, toda actitud de agresión y violencia es condenable, pero la mass media de las redes se erigió como el gran juez y tiró la primera piedra, sin escudriñar los antecedentes y sin derecho de réplica, su sentencia fue ¡culpable! y debía ser corrido sin miramientos; después un ex futbolista venido a comentarista, Luis García (que por cierto se destacaba por patear contrarios a mansalva cuando su equipo estaba perdiendo como muestra de frustración) que estaba involucrado en el bochornoso suceso, extendió la condena a dos jóvenes deportistas (para mi uno de ellos ejemplo de dedicación, Guillermo Ochoa un chico que dejó la comodidad para arriesgarse a cumplir su sueño de jugar en Europa). Inmediatamente se crearon Hastags y Memes para nuevamente buscar sentencia y condenar, ¿ahora? No jugar más en la selección.

Contrario a lo anterior, la mass media glorifica y trata de hacer un caudillo a un sangriento delincuente que contribuye al envenenamiento de nuestra sociedad, es el caso de “el Chapo” Guzmán, al igual, el usuario promedio ante la necesidad de atención y no quedarse al margen contribuye compartiendo, comentando y replicando a favor del delincuente.

Lo anterior es solo ejemplo de cómo en esta época de la inmediatez y de una generación 2.0 donde se reacciona y actúa de una forma simplona, sin pensar demasiado en las consecuencias puede frustrar vidas. Lo anterior que fue viral nacionalmente, es replicado en micro regiones o micro sociedades, estudiantes de secundaria que condenan y se burlan de alguien solo por estudiar más que los demás o por no estar en los cánones estéticos del grupo, un suceso mínimo se puede replicar a discreción en las redes sociales hasta llegar a niveles que pesan emocional y psicológicamente al que lo sufre. Solo basta que alguien implemente la idea, la replique acertadamente para crear un conjunto de ciber victimarios, que desde la cobarde comodidad de la pantalla cacen a una víctima y destrocen parte de su vida; esos victimarios seguirán como si nada hubiere pasado, hasta que surja el nuevo tema de moda o ahora, sea alguno de ellos la víctima.

Ante la necesidad de ser aceptado y sentirse parte de algo, muchos caen en la tentación de participar en los linchamientos mediáticos, dejando su pensamiento individual y crítico a un lado, para ser substituido por el pensamiento y comportamiento de masas y esconderse en el amorfo colectivo, agregando el ingrediente de hacerlo a distancia a través de un ordenador.

Es hora de rescatar esa forma de pensar crítica, reflexiva, analítica, que contemple consecuencias de los actos y se asuman responsabilidades individuales y dejar de contribuir al linchamiento colectivo por entretenimiento o moda.

¡Participa con tu opinión!