La presidenta de la Asociación Estatal de Padres de Familia (AEPF), María Elida Gutiérrez Padilla, llamó a la Sección Uno del SNTE a estar atenta y cubrir los grupos donde los maestros titulares piden incapacidades de hasta por siete días, ya que con frecuencia esos alumnos se quedan solos, sin disciplina y con desorden.

Aseveró que la AEPF no se quiere involucrar en los derechos laborales de los profesores, porque se tiene claro que no les corresponde, sin embargo, sí es responsabilidad de los padres de familia cuidar que los estudiantes no incurran en indisciplinas y que no estén solos, perdiendo el tiempo y sin avanzar en los planes y programas de sus grados académicos respectivos.

Asimismo, señaló que las diversas escuelas deberán aceptar y aprender a trabajar en coordinación con las mesas directivas de padres de familia, conscientes de que cada instancia tiene su área de responsabilidad, pero unidos para sacar adelante a las instituciones y a todos esos estudiantes que transitarán por ellas durante tres o seis años, según sean los casos.

Comentó que cada mesa directiva de padres de familias se integra por un presidente, vicepresidente, un tesorero, un secretario y seis vocales, las cuales se renuevan cada uno o dos años, dependiendo de diferentes circunstancias como los egresos de los infantes de una escuela.

Además, reconoció la existencia de muchos papás a los que no les gusta involucrarse en la vida activa de las escuelas de sus hijos, pero hay otros que sí lo quieren; sin embargo, lo trascendente de este tema es generar presencia de los padres ante los jóvenes, ya que en el pasado 10 de mayo se observó a muchos estudiantes que no querían que fueran sus mamás a los festejos, lo cual habla de un problema al interior del hogar.

Precisamente estos hechos son de interés para la Asociación Estatal de Padres de Familia a fin de ayudar a los niños, adolescentes o jóvenes para mejorar en lo posible su entorno familiar.

Añadió que es importante lograr que los estudiantes se acostumbren a la presencia de los padres de familia en las escuelas, aunque es prudente darles los espacios a los menores de edad para que no se sientan vigilados o supervisados por sus papás en los planteles educativos.

“Además, se necesita implementar un nuevo sistema de los reportes que los maestros mandan a los padres de familia, porque tradicionalmente se los dan a los estudiantes y en muchos casos no llegan a su destino, ocasionando que los problemas crezcan en perjuicio de los menores de edad”, concluyó.