Recurren al ingenio y superan escasez

Iris Velázquez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Ante las dificultades en las salas de urgencias por la falta de insumos, los médicos debieron echar mano de su astucia e ingenio para sacar adelante a los pacientes contagiados de coronavirus utilizando el material que tenían a la mano.
La doctora María Puga, del Hospital General de Zona número 1 de Tijuana, Baja California, contó cómo -en los momentos más álgidos de la pandemia- surgió el llamado «ingenio mexicano».
La médica de 35 años recordó que en esta región del país llegaron a faltar antibióticos y analgésicos, así como insumos como las llamadas mascarillas reservorio, que son las más usadas antes de llegar a otros equipos como las cánulas o a la ventilación mecánica asistida para pacientes con cuadros graves.
«No es todo el tiempo, pero a veces nos limita bastante. Creo que como buen mexicano, nos las ingeniamos de una u otra manera para sobrellevar a los pacientes adelante en medio de lo que se pueda», expuso.
«Hemos utilizado sondas que son para aplicación en vejiga para orinar, las hemos utilizado a veces para aspiradores, que son equipos que conectamos que son especiales, un poco más rígidos, pero las hemos utilizado así».
Puga indicó que cuando familiares de los pacientes les llevaban alguna crema, se realizaban mezclas para hacerlas rendir más y aplicarlas a varios enfermos.
«Utilizamos equipos de ambu (ambulatorio) para ayudarlos a respirar. Algunos enfermeros son muy hábiles y cortan algunos equipos de venoclisis, y sacan algunas piezas para conectar dispositivos para colocar oxígeno», detalló.
En las temporadas en las que no hubo medicamento, apuntó, incluso hasta los propios médicos se cooperaban para comprar a los pacientes fármacos que no resultaban tan caros.
La doctora Puga consideró que este esfuerzo ha sido recompensado por los pacientes, lo que calificó como una satisfacción en su profesión.

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