Quien haya enfermado de COVID-19 y se curó, no es inmune sino que, al contrario, debe seguir extremando precauciones para evitar recaídas que puedan ser mortales, advirtió el médico infectólogo e internista, Francisco Márquez Díaz.

El especialista comentó a El Heraldo que contrario a lo que ocurre con otros virus como la varicela, donde a quien le da ya le protege para toda la vida, no pasa lo mismo con el COVID-19 y menos ante las recientes mutaciones que se han descubierto del coronavirus en distintas partes del mundo.

“Eso de las mutaciones apenas estamos entendiéndolo y conociéndolo y seguro se va a saber en el transcurso de este año, al menos por la evolución genética del virus, a medida que va siendo detectado el virus en distintos países”, explicó.

Por lo anterior, dijo que hasta el momento, la mejor opción que se puede tener es contar con una vacuna, la cual se tendrá que estar renovando, como sucede con muchas otras, lo que dará una protección general de salud. “Entonces, definitivamente el COVID-19 no confiere inmunidad permanente, por eso hay que seguir extremando precauciones”.

Detalló que en el caso de Aguascalientes, hasta el momento se han detectado dos cepas del SARS coronavirus 2, una L y una S, donde la primera suele ser más agresiva que la otra, aunque pueden darse casos de que una persona tenga la cepa agresiva y no tenga necesariamente qué ir a una terapia intensiva y podría ser un paciente que está en su casa con muchos síntomas y se cure, pero si se encuentra con la otra cepa, la S, va a tener nuevamente la enfermedad.

Finalmente, Márquez Díaz llamó a la población aguascalentense a mantenerse alerta, toda vez que el país está entrando en el periodo de más actividad del virus, por lo que las próximas dos semanas son de mayor riesgo de contagio, de ahí que será importante mantenerse resguardados en casa para evitar ser contagiados y poner en riesgo a las familias y también de perder la vida.