Veronica Gascón
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El tamaño de la economía mexicana que se tenía previo a la pandemia de Covid-19 se alcanzará hasta el primer trimestre de 2024, debido a que no se fomenta la inversión y existen factores de incertidumbre como la contrarreforma eléctrica, advirtió el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).

Ángel García Lascuráin, presidente nacional del IMEF, señaló que la economía nacional tuvo un freno en su recuperación en el tercer trimestre de este año, principalmente por la caída en el sector servicios.

«Estaríamos recuperando el tamaño de nuestra economía que teníamos previo a la pandemia hasta el primer trimestre de 2024; es decir, habríamos tardado 15 bimestres en recuperarnos del impacto de la recesión del año pasado», dijo al participar en el evento «Perspectivas 2022», organizado por la Asociación Mexicana en Dirección de Recursos Humanos (Amedirh).

«A finales de 2023, principios de 2024, volveríamos a tener el tamaño de economía que teníamos en el segundo trimestre de 2019, que es cuando se tuvo el pico más alto de actividad económica».

Añadió que la contracción económica de 0.2 por ciento en el tercer trimestre de 2021 está vinculada a factores como el repunte de la pandemia y cambios en la legislación en materia de subcontratración.

Anticipó que para el año 2022 se espera un crecimiento de 3 por ciento, con una inflación de 4 por ciento.

García Lascuráin afirmó que lo grave es que México perdió «músculo económico» con la crisis generada por el Covid-19, y eso repercutirá en la capacidad de crecimiento que tenga el País a futuro.

«Con el impacto de la crisis y la caída de la inversión, México perdió capacidad estructural de crecimiento. La tasa histórica de crecimiento de poco más de 2 por ciento ya no tenemos la capacidad de volver a ello, una vez que el rebote (de la economía) haya concluido», subrayó.

«La capacidad estructural de crecimiento de México en el mediano plazo es menor a la que se tenía en los últimos 30 años», señaló.

Agregó que la tasa de crecimiento estructural sería menor a 2 por ciento debido a que en el País hay menos empresas y un consumo menor que tardará varios años en recuperarse.

El presidente del IMEF destacó que hay factores que abonan a la incertidumbre, como la iniciativa de reforma al sector eléctrico, porque cancelan contratos que ya estaban firmados.

«La inversión va a continuar detenida, no vemos nosotros por el lado del Gobierno federal, del sector público, la capacidad de estimular el crecimiento económico por la vía de la inversión pública.

«La estabilidad de las finanzas públicas es un tema que nos preocupa porque la falta de crecimiento tendrá que impactar en la capacidad recaudatoria del Gobierno y el compromiso que se ha generado con programas sociales y proyectos de infraestructura del Gobierno federal dejan poco margen de maniobra», manifestó.