Rolando Chacón
Agencia Reforma

NUEVA ROSITA, Coahuila.- Dieciocho años y cuatro meses después del accidente ocurrido en la mina Pasta de Conchos, donde murieron 65 mineros y 63 quedaron atrapados, ayer fueron recuperados los primeros restos humanos.
El sonido de la sirena, como a las 17:00 horas, marcó el ascenso del elevador en la lumbrera uno, por donde hombres vestidos de blanco extrajeron una bolsa de color naranja con los restos de uno de los mineros.
Peritos de la Fiscalía General de Coahuila y de la Fiscalía General de la República acompañados por agentes del Ministerio Público ingresaron a la galería, ubicada a unos 124 metros de profundidad, lo que convocó a familiares, quienes desde la noche anterior instalaron un campamento.
Las emociones que revivieron el 12 de junio, cuando les informaron que las cámaras habían captado restos humanos, se convirtieron ayer en llanto, cuando vieron pasar la bolsa con restos.
«Los pudieron haber rescatado con vida, estaba completo, su ropa está intacta», dijo Elizabeth Castillo, viuda de Gilberto Rico.
«Nos enseñaron imágenes, la ropa la tienen intacta. Ellos se quedaron con las ganas de que los rescataran».
Hace dos semanas, la Secretaría de Gobernación informó que los primeros restos humanos que habían ubicado no mostraban señales de incendio o explosión.
La madrugada del 19 de febrero de 2006 ocurrió una explosión de gas grisú en la mina Pasta de Conchos, propiedad de Grupo México.
Aunque los familiares de los mineros pidieron iniciar el rescate, las autoridades federales afirmaron que todas las galerías estaban colapsadas por la explosión y que no había sobrevivientes.
Los trabajos de rescate iniciaron en 2022 y ayer tuvieron su primer fruto.
Los restos recuperados serán analizados por peritos en genética para su identificación.