Édgar Contreras
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Después de 217 días, a la Liga MX le regresa el alma.
Otra vez habrá público en las gradas. El Victoria, en Aguascalientes, será el primer estadio en albergar gente en las tribunas desde que las autoridades deportivas ordenaron las puertas cerradas, debido a la pandemia por Covid-19.
El futbol profesional sin afición perdió un ingrediente vital. El Gobierno aguascalentense dio el aval para el retorno de la afición en el Necaxa-Xolos (7:30 p.m.), siempre y cuando se cumplan los protocolos sanitarios, como el que no haya más del 50 por ciento del aforo.
Tijuana había sido el último club en jugar a puerta abierta, aquella noche del 13 de marzo contra Pachuca.
Será un viernes de doble cartelera para la afición, ya que en Sinaloa el Kraken abrirá por primera vez sus puertas.
Por eso fue lógico que se agotaran en una hora los boletos para el Mazatlán-Juárez a las 9:30 p.m. (tiempo del centro de México), un partido que en condiciones normales quizá no habría sido tan atractivo, a diferencia de lo que ocurre ahora ya que, por donde se le vea, será relevante.