Ana Silvia Lozano Galindo
El Heraldo

El Código Urbano del Estado tendría que ser fortalecido en el tema de señalización de zonas de riesgo por la alta peligrosidad que presentan franjas del Valle de Aguascalientes, derivada de la actividad de las fallas geológicas.
Así se señala en los resultados preliminares de estudios sobre grietas y fallas en la entidad, realizado por investigadores y estudiantes de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, en los que se destaca que debe evitarse a toda costa construir alrededor de estas discontinuidades.
Como parte de estos resultados, correspondientes a una primera etapa desarrollada el año pasado, se destaca la necesidad de establecer una metodología que realice una zonificación de riesgos que apoye a generar mapas precisos de las diferentes áreas que presentan fallas en el subsuelo.
Avanzar en ello, sería entregar importantes directrices para la evaluación de riesgos en los estudios geológicos y geofísicos necesarios para el otorgamiento de permisos de construcción, apoyando así al trazado responsable de la mancha urbana correspondiente a la capital del estado.
El estudio desarrollado por investigadores y alumnos de la UAA, encabezado por el decano del Centro de Ciencias del Diseño y la Construcción, Omar Vázquez Gloria, responde al compromiso institucional por colaborar en pro de la sociedad y las labores del Comité Interinstitucional de Fallas Geológicas y Grietas del Estado.
En esa finalidad, es que el grupo de especialistas busca concretar un análisis estructural detallado, así como verificar todas las discontinuidades geológicas en el tramo que comprende desde el Parque de Maquinaria, hasta el Parque Acuático Mundo A.
Asimismo, el estudio realizado alcanzó la determinación de casi cuatro kilómetros de fallas geológicas del Valle de Aguascalientes, encontrando que hay zonas específicas donde se determinaron niveles superiores a la media de peligrosidad.
Cabe destacar que el equipo de trabajo cuenta también con la participación del doctor Jesús Pacheco Martínez, catedrático de la Institución; la maestra Norma González Cervantes, investigadora y docente; así como de 3 docentes más, un estudiante del doctorado en Ciencias de los Ámbitos Antrópicos, 3 alumnos de la maestría en Ingeniería Civil y 5 estudiantes del programa de pregrado en Ingeniería Civil.