Los comerciantes que se establecen en las inmediaciones del Panteón de la Cruz, sobre el Arroyo de los Arellano, montaron un altar de muertos para recordar a sus compañeros fallecidos. Dado que el gremio se compone de varias familias que heredan la tradición de vender artículos relacionados con la temporada de la fiesta del Día de Muertos desde hace varias generaciones, son varias las personas fallecidas a quienes se honra con esta emotiva instalación.