Antonio Baranda, Claudia Guerrero y Guadalupe Irízar
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Tras el asesinato del candidato de Movimiento Ciudadano (MC) a la Alcaldía de Cajeme, Sonora, Abel Murrieta, el Presidente Andrés Manuel López Obrador admitió ayer que México atraviesa un “momento difícil” debido a las campañas.
“Este es un tiempo, en efecto, difícil, por las campañas, por los intereses que se generan en las regiones y tenemos que proteger a los candidatos”, señaló en su conferencia matutina.
“Hoy (ayer) analizamos todo lo que se viene haciendo, hay muchos elementos protegiendo a candidatos, lo vamos a seguir realizando, se va a seguir llevando a cabo la protección de los candidatos, es lo que puedo comentarles”.
La noche del jueves, luego del asesinato, el líder de MC, Clemente Castañeda, responsabilizó del crimen a López Obrador, a la Gobernadora priista, Claudia Pavlovich y al Alcalde morenista Sergio Pablo Mariscal.
Ante ello, el Mandatario descartó un tema de culpabilidad.
“A partir de esta desgracia en Tláhuac, lamentable, toda una campaña, bueno, parecido a esto, imagínense, un crimen que yo lamento mucho en Cajeme en el cual resulto, de acuerdo a la visión de este partido, el responsable”, criticó.
“No sé si usaron la palabra culpable, porque puede ser que sea responsable, pero no culpable. Lo del Metro (…), les comentaba yo la conversación de López Dóriga con Aguilar Camín, también culpándome”.
López Obrador dijo que si bien es muy triste que “estas cosas sucedan”, señalamientos como el de MC son irresponsables y publicitarios, no tienen ningún efecto y tampoco ayudan a los partidos políticos
Ayer, Castañeda nuevamente reclamó al Presidente lo que calificó como “fallida estrategia” en materia de seguridad.
En un mensaje en sus redes sociales el dirigente reiteró que es responsable del crimen.
“No es campaña (…) Lo dijimos con claridad :como jefe de Estado y como titular del Ejecutivo, es responsable de su fallida estrategia de seguridad”, señaló.