Jorge Ricardo
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El Presidente Andrés Manuel López Obrador y el Gobernador de Jalisco Enrique Alfaro, uno de quienes abandonaron la Conferencia Nacional de Gobernadores, reconocieron sus diferencias pero destacaron la reconciliación durante la inauguración de la Línea 3 del Tren Ligero de Guadalajara.

“Este evento, a lo mejor otra vez algunos esperaban eso, este evento es desde mi punto de vista para celebrar un día histórico para Guadalajara, no para reclamar nada”, dijo Alfaro.

“Al contrario, estamos aquí para agradecerle su apoyo y su solidaridad y para pedirle que ese siga siendo el espíritu con el cual podamos trabajar, más allá de las diferencias”, añadió en su discurso.

Alfaro recriminó a Gobiernos anteriores dejar inconclusa la obra de Tren Ligero, la cual se comenzó a planear desde 2013 para terminarse en 2017, con 17 mil millones de pesos, pero que recién se concluyó y costó el doble.

El Mandatario estatal reconoció el apoyo de López Obrador, pues para 2019, dijo, el anterior Gobierno de Jalisco no previó un presupuesto para terminar la obra, que tuvo que ser completada con recursos federales.

“Parecía que las diferencias nos iban a alejar de tener una solución de construir una solución para nuestra ciudad, por eso hoy Jalisco le reconoce su apoyo sin ningún tipo de matices”, apuntó.

El Presidente también reconoció las diferencias con Alfaro, pero sostuvo que eso es propio de las democracias.

“Es propio de la democracia, siempre lo he manifestado, que haya pluralidad, incluso que haya diferencias, como han sido notorias las diferencias en los últimos tiempos con el ciudadano Gobernador, pero esto no debe, de ninguna manera, debe sorprendernos, y mucho menos de espantarnos”, indicó.

Los dos se comprometieron a impulsar las obras del Peribús en Guadalajara y de la Línea 4 del Tren.

López Obrador y Alfaro han chocado por temas como el reparto del presupuesto a los Estados, el manejo de la pandemia y hasta por una manifestación en junio que acabó con actos vandálicos en el Palacio de Gobierno de Jalisco.

Alfaro acusó a López Obrador de haber mandado a su gente, y el Presidente lo retó a probarlo.