Yara Amallely Morales Aguilar 
Agencia Reforma

CDMX.- La bicicleta sirvió como un modo resiliente de transporte tras el sismo del 19 de septiembre de 2017, lo que se debe tomar como ejemplo, destacó un informe de la Coalición para Transformaciones Urbanas.

En el reporte “El caso económico para florecer, la recuperación global a través de las ciudades”, expertos enlistan siete recomendaciones para las principales ciudades de los países en la respuesta al Covid-19, como garantizar una recuperación económica, crear empleos y delinear un futuro seguro y sostenible.

“A la luz de las medidas que se están considerando para apoyar la recuperación económica con el surgimiento del Covid-19, los gobiernos pueden dirigir sus estímulos fiscales a la inversión de ciudades sostenibles, creando trabajos ecológicos para el hoy y apostando de forma decisiva en una economía que reduzca las emisiones de gases para el mañana”, sostiene el informe.

Plantea también la inclusión de construcciones ecológicas y sostenibles, movilidad limpia, energías renovables, espacios verdes que beneficien a los ciudadanos y a la Ciudad misma, transporte activo, una economía circular que apoye a sus trabajadores y apueste por recursos limpios y sostenibles, así como investigación y desarrollo para tecnologías limpias.

En el apartado de transporte activo se enlistan las ventajas de apostar por sistemas de movilidad que fomenten la actividad física, el potencial de inversión, la reducción de emisiones, el potencial para una rápida recuperación y crecimiento económico, además de las oportunidades para emprender acciones inmediatas.

“Las bicicletas mantienen a las ciudades comunicadas en tiempos de crisis. La bici probó ser un modo de transporte resiliente y de confianza tras el terremoto de 2017 en la Ciudad de México.

“Después del derrumbe de edificios, algunas calles se volvieron inaccesibles para ciertos vehículos, por lo que la Ciudad dependió de las bicicletas y del sistema de bicis públicas, para dar una primera respuesta y para que los primeros voluntarios distribuyeran ayuda y víveres”, cita la publicación.

La Coalición recuerda en el documento que las grandes urbes han sido el centro de la pandemia, lo que ha llevado la discusión global a temas como el impacto inmediato de estas metrópolis en salud pública, cómo las vidas de los residentes de las urbes entraron a una paralización total y cómo todo este impacto ha sido desproporcional en zonas pobres y vulnerables.

“El mensaje ha sido claro: cuando las ciudades dejan de trabajar, la economía global se paraliza”, destacan los expertos.