Rolando Herrera
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El proceso de inmunización contra Covid-19 debe realizarse con la mayor velocidad posible para lograr un mayor impacto en la reducción de mortalidad en el País, consideró Sergio Bautista, integrante del Grupo Técnico Asesor de Vacunación.

Al participar en el foro “Política Nacional de Vacunación: Recomendaciones del Grupo Técnico Asesor de Vacunación contra Covid-19”, señaló que, por ahora, la única salida a la crisis sanitaria provocada por el SARS-CoV-2 es a través de la vacunación.

“El impacto de la velocidad de la campaña, que también fue un aspecto que analizamos mucho en el grupo, es un factor clave. La máxima velocidad posible, es decir, aquella velocidad en la que nos acabamos todas las vacunas disponibles permitiría evitar hasta el 74 por ciento de la mortalidad el próximo año. Mientras más rápida es la campaña de vacunación más mortalidad se puede evitar y viceversa”, afirmó.

Bautista dijo que la estrategia que ha seguido el Gobierno federal se apega a uno de los escenarios contemplados por el Grupo Asesor, la cual se basa en vacunar primero al personal de salud y posteriormente a los adultos de 60 años y más.

Esta estrategia, explicó, deja fuera otras variables como comorbilidades y distribución geográfica de la transmisión del virus, sin embargo, tiene ventajas logísticas y permite un impacto casi similar en la reducción de mortalidad si se siguiera un proceso que considerara grupos más focalizados.

Gustavo Reyes Terán, también integrante del Grupo y titular de la Comisión Coordinadora de Institutos Nacionales de Salud, dijo que sería deseable que todo el personal de salud sea vacunado lo más pronto posible.

“El primer subgrupo poblacional es el personal de salud, es fundamental para asegurar el funcionamiento del Sistema Nacional de Salud, es prioritaria la vacunación de todo el personal de salud”, expuso.

“El GETAV (Grupo Asesor) recomienda (la vacunación) al personal de primera línea de atención a Covid-19, independientemente de sea público o privado. Inmediatamente después vacunar al resto del personal de salud de manera paralela a la vacunación de los adultos mayores”.

También, añadió, se debe considerar como grupo prioritario a las mujeres embarazadas y para ellas se puede aplicar cualquiera de las cuatro vacunas que actualmente se están utilizando en el país.

“La eficacia y seguridad, es importante decirlo, con base en ensayos clínicos con asignación aleatoria, controlados, etcétera, es limitada o ausente aún en ese subgrupo, teóricamente, sin embargo, no habría riesgo para la mujer embarazada o el feto”, consideró.