El regreso a la normalidad no será cuando se autorice la recuperación de los espacios públicos y de volver a las actividades comunes, sino hasta que la economía tome ritmo y a como están las cosas esto podría empezar a percibirse a partir del año próximo, una vez que se conozca cuántos negocios quebraron y el número de empleos perdidos.

La falta de sensibilidad de la Federación, al desoír las peticiones de apoyo que reiteradamente le ha hecho el sector productivo augura, que miles de micros, pequeñas y medianas empresas decidan no volver a levantar las cortinas, por lo que serán miles los puestos de trabajo que desde la segunda semana de este mes empezaron a ser dados de baja.

Bajo ese escenario lo recomendable es que quien tenga empleo lo conserve y lo cuide como algo invaluable, al considerarse que vendrán días difíciles en que serán demasiados los solicitantes y muy pocos los lugares Las previsiones no son nada favorables, como lo menciona el presidente del Colegio de Economistas de Aguascalientes, Jael Pérez Sánchez, al establecer que el impacto económico para esta entidad será de 30 mil millones de pesos en el Producto Interno Bruto (PIB), como resultado de la crisis que ha provocado el coronavirus en los sectores manufacturero, hotelero, restaurantero y del comercio.

Del análisis que hizo el citado organismo se desprende un Plan de Reactivación Económica, donde plantea a los tres niveles de gobierno la aplicación de respuestas inmediatas y creativas, que la Federación genere estímulos fiscales a las empresas y personas físicas; le dé mayor impulso a la inversión, subsidios al desempleo y una mayor política monetaria.

En lo que se refiere al gobierno del estado, el Colegio considera que es indispensable la reconversión industrial de la actividad económica – en lo que se ha insistido desde hace varios años -, además de mayores estrategias para impulsar el turismo, más apoyo al sector privado de la construcción y agilizar los programas de refuerzo a los demás sectores.

Por su parte los once ayuntamientos deben impulsar el comercio, mayor inversión pública, reorientar la movilidad e incrementar el auxilio a los grupos vulnerables.

Atender esas sugerencias no significa la panacea de los males presentes pero sí un paso muy importante para empezar a remontar la cuesta, porque si dejan solas a las empresas será difícil que lleguen a la cima, por lo que se requiere que cada nivel de la administración pública considere el papel que juega en esta etapa.

Es importante hacerlo para alejar el fantasma de 1929, cuando se registró la gran depresión económica que llevó a la ruina a Estados Unidos, misma que ahora amenaza con materializarse e nivel mundial, por lo que en México y en particular en Aguascalientes se tiene que trabajar con miras a preservar lo que se tiene.

Sin duda que hacerlo va a ser difícil, porque las semanas de inactividad no se recuperan, pero si se tienen los apoyos adecuados será más práctico sortear el temporal, en lo cual también se debe incluir a los más de 140 mil personas que laboran en la economía informal, que de un día para otro quedaron sin trabajo, por lo que es necesario crear el programa Empleo Fuerte que considere a empresas grandes y medianas con lo que se certifique que conservarán los 128 mil empleos.

También se propone el Programa 60 Días, donde el gobierno del estado apoye a las micro y medianas empresas con el pago de sus nóminas en modalidad compartida, de igual manera aconseja reorientar el presupuesto de 250 millones de pesos para fortalecer un cambo de programas de capacitación y consultoría para el desarrollo de las medianas y pequeñas empresas con la implementación de tecnología y de energías renovables para reducción de costos y mayor productividad, asimismo reorientar los recursos destinados a servicios generales de la Secretaría de Turismo a programas palpables para hoteles y restaurantes y para la promoción de los municipios.

La única manera de evitar un mayor daño a la economía es trabajar unidos, gobierno y sociedad, y tiene que ser así para sortear lo que está por venir, en que estará en juego la continuidad de las empresas y los empleos.

REVIVIR LA ECONOMÍA

La ausencia de un programa nacional sobre los negocios que sí deben funcionar y de aquellos que pueden hacerlo con algunas medidas de seguridad ha provocado un reverendo desorden ya que cada autoridad local hace lo que a su leal entender cree que es lo mejor, como parte de las acciones para evitar la propagación del virus.

Al igual que en otras partes del país aquí se permite trabajar sólo a una parte mínima de tianguistas, por lo que dejan fuera a otra que tiene los mismos derechos de los otros. Ni siquiera hubo un sorteo previo para más o menos darle cierta legalidad a la medida, simplemente se dijo quienes sí podían continuar, lo que ha despertado el resentimiento de los perjudicados que fueron echados del lugar que ocuparon por años.

Es el caso de un ayuntamiento en el centro del estado, que de 200 sólo permitió funcionar a 25 comerciantes bajo el pretexto que había crecido el número de infectados y sospechosos del Covid-19, por lo que tenía que haber un número mínimo de vendedores, además sin haber una recomendación de las autoridades de salud determinó ley seca, que se contradice lo expresado por la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, que es irrelevante prohibir la venta de bebidas alcohólicas puesto que se comercializa en otra parte, pero al imponer esa acción perjudica a los negocios de la localidad dedicados a esa labor.

Algo similar ocurrió en un municipio de Hidalgo, en donde el alcalde prohibió que vendedores de otras partes pudieran trabajar en el principal tianguis, por lo que hubo mujeres que se quedaron con su cubeta llena de nopales que cada semana vendían y tuvieron que regresar a su hogar sin un solo centavo.

 

FECHAS MALOGRADAS

El ya funestamente célebre coronavirus se encarga de anular festejos tan esperados como el Día del Niño (30 de abril), Día de la Madre (10 de mayo), Día del Maestro (15 de mayo) y Día del Estudiante (23 de mayo). Todos están borrados del actual calendario, por lo que sólo puede esperarse felicitaciones por algunos de los medios computacionales o a la antigüita del teléfono fijo. Por si esto no fuera suficiente los negocios dedicados a la venta de juguetes y enseres para el hogar, que en estas fechas eran de excelentes ventas, ahora tendrán que guardar el inventario, además los restaurantes resentirán enormemente el 10 de mayo, lo mismo que los grupos musicales que eran contratados para amenizar las reuniones. Otros damnificados son los vendedores de flores en los panteones, que también tenían una buena jornada al igual que los conjuntos de música que las familias acostumbran llevar para que entonen las canciones que le agradaban a la mamá o la abuelita difunta. Son demasiados golpes en tan pocos días, pero así lo ha querido el Covid-19, que en donde quiera que se encuentre ha de estar regodeándose del sufrimiento humano.