En los merenderos y demás establecimientos donde se ofrezcan botana como papitas, cacahuates, duros y similares, éstos no debe reciclarse, pues hacerlo constituye un foco de infección, ya que esos productos son manoseados por todos los clientes. Por lo mismo, deben desecharse los alimentos que no se consuman por mesa, advirtió Octavio Jiménez Macías, director de Regulación Sanitaria, del ISSEA.

Debido a las quejas en el sentido de la insalubridad que se puede generar esta situación, ya que llegan los clientes, manipulan las vasijas con las frituras y cuando se van, esos excedentes son regresados a los recipientes de las respectivas botanas, mezclándose las nuevas con las ya estragadas por manos que quizá no se lavaron previamente. La autoridad sanitaria, con el apoyo de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera, (Canirac) se concluyó que los sobrantes de una mesa, debe tirarse.

Para evitar pérdidas a los negocios y proteger la salud de los clientes, la Cámara Restaurantera sugiere que se ofrezca menos cantidad, y en caso de consumirse toda, colocar más, pero no llenar los platitos, desde un principio, ya que de entrada se desconoce si las personas comerán esos productos o solamente van por las bebidas alcohólicas.

El funcionario señaló que como parte de las visitas de verificación, se constatará el tratamiento que dan a las botanas y el destino final; además, los clientes están en su derecho, al retirarse, solicitar que tiren los sobrantes y no se ofrezcan a los clientes que los sustituyan.

Jiménez Macías, indicó que se supervisa en general las condiciones higiénicas en que operan los negocios con venta de alimentos, con o sin alcohol.

Exhortó a la población a colaborar, con denuncias a las autoridades sanitarias, de irregularidades que detecten.