El obispo José María de la Torre Martín dio ayer la bienvenida por 21 días a las reliquias de San José Sánchez del Río en la Diócesis de Aguascalientes, durante una solemne celebración eucarística en la Catedral Basílica, en agradecimiento por el milagro realizado a favor de la salud de una niña de esta entidad.

Al emprender en tierra aquicalidense la gira internacional de las reliquias de este Santo canonizado el pasado 16 de octubre de 2016 por el Papa Francisco, monseñor José María de la Torre Martín destacó la enseñanza de este adolescente mártir durante la persecución religiosa, orgullo de México, oriundo de Sahuayo, Michoacán.

Acompañado por el sacerdote y pariente del adolescente Santo José Sánchez del Río, el presbítero José Gálvez, el prelado llamó a todos los fieles a imitar el gran ejemplo de Joselito, sus valores, sus virtudes, quien a los 14 de edad, optó por confesar su fe con entereza, humildad y valentía, porque sin duda fue un don que debemos proteger y como una luz ponerla en Cristo Jesús en nuestras palabras y nuestra vida.

El obispo de Aguascalientes subrayó que el ser mártir es la primera categoría de los santos y oró para que los católicos de hoy sean los testigos de la fe en nuestra vida diaria, luego expresó la dicha y gratitud de la Diócesis, y en especial hacia los jóvenes y adolescentes que con tanta dedicación y cariño han organizado esta visita de tres semanas, cuyas reliquias recorrerán diferentes parroquias de esta demarcación religiosa.

En la homilía, el sacerdote pariente de San José Sánchez del Río, José Gálvez relató que al decretarse la suspensión del culto público en México, José tenía 13 años y 5 meses. Su hermano Miguel decidió tomar las armas para defender la causa de Cristo y de su Iglesia.

Agregó que José pidió permiso a sus padres para alistarse como soldado; su madre trató de disuadirlo pero él le dijo: “Mamá, nunca había sido tan fácil ganarse el cielo como ahora, y no quiero perder la ocasión”. Su madre le dio permiso. José escribió al jefe cristero y la respuesta fue negativa. No se desanimó y volvió a insistir pidiéndole que lo admitiera, sino como soldado activo, sí como un asistente.

El 5 de febrero  de 1928 tuvo lugar un combate donde el caballo del general cristero cayó muerto de un balazo, José bajó de su montura y le entregó el caballo al general. En combate fue hecho prisionero, lo encerraron en la cárcel de Cotija. El 10 de febrero de 1928 le desollaron los pies, le hicieron caminar a golpes hasta el cementerio, lugar donde lo apuñalaron y el capitán en jefe le disparó en la cabeza, a los 14 años de edad.

Expresó que la justicia está en deuda con el pueblo católico mexicano. La historia de la Iglesia en México ha sido escrita con sangre. La libertad religiosa de esta nación no es gratuidad ni concesión, es conquista.

El pueblo católico podrá acompañar las reliquias del adolescente San José Sánchez del Río en la Diócesis de Aguascalientes durante las siguientes tres semanas, que recorrerá parroquias de esta capital; de los Sauces; Loreto, Zacatecas; en Jesús María; en Asientos; en la colonia Gremial; Jardines de la Asunción; Azulitos, Jalisco; San Francisco de los Romo; San José de Gracia; en el Señor del Salitre; Los Bosques; en el Santuario de Guadalupe; en Villa Hidalgo y la despedida será el 12 de marzo, en la Catedral Basílica, a las 10 horas.