Con datos de la Coordinación Especializada en Materia de Voluntad Anticipada del ISSEA, en 12 años, sólo se han registrado 294 solicitudes de renuncia a la obstinación terapéutica, es decir, no han querido continuar con vida artificial; 235 personas firmaron el Documento de Voluntad Anticipada en algún hospital, y 59 lo hicieron ante notario público.
Por tanto, en promedio anualmente 24 personas han manifestado rechazo a la intubación, ante alguna eventualidad.
Hay dos vías para tramitar el Documento de Voluntad Anticipada (DVA), ante notario público o ante el personal de salud; los hospitales cuentan con el formato que habrá de firmar el paciente en etapa terminal o algún familiar sabedor del deseo del paciente.
Recuérdese que desde abril del 2009 entró en vigor la Ley de Voluntad Anticipada para el estado de Aguascalientes, en la que se precisa que el DVA puede solicitarlo cualquier persona en pleno uso de sus facultades mentales, que padezca una enfermedad avanzada, progresiva, degenerativa, incurable, irreversible y mortal.
La persona puede rechazar un determinado tratamiento médico, que propicie la Obstinación Terapéutica, entendida ésta como utilización innecesaria de los medios, instrumentos y métodos médicos, para mantener con vida artificial a un enfermo en etapa terminal.
El Documento debe registrase en la citada Unidad Especializada del ISSEA, para los efectos a que haya lugar; y únicamente podrá ser revocado por el signatario del mismo en cualquier momento.
Médicos y notarios estiman que el reducido número de casos obedece al desconocimiento de la Ley de Voluntad Anticipada y a las bondades que trae consigo; aunque también hay quienes se resisten a la voluntad de sus familiares; otros aceptan que pasen los últimos días en casa, rodeados de sus familiares, con la atención necesaria para mitigarles el dolor.
En este programa participan médicos, psicólogos, enfermeros y trabajadores sociales, así como especialistas en cuidados paliativos.
La Ley establece que todos tenemos derecho a una muerte digna, a una agonía no prolongada, a la asistencia mínima necesaria, a no sufrir; ya es decisión de la persona, rechazar o no la agonía dolorosa y prolongada.

Personas que firmaron el DVA:
En el 2021, 0;
2020, 40;
2019, 35;
2018, 38;
2017, 60;
2016, 35,
2015,34;
2014, 36,
2013, 8,
2012, 1,
2011, 2;
2010, 1;
2009, 1.