Martha Martínez y Mayolo López
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Los líderes Marko Cortés, del PAN, y Jesús Zambrano, del PRD, confirmaron que rechazarán la reforma energética propuesta por el Ejecutivo federal, mientras que el PRI reiteró que analizará la propuesta en foros.

Los líderes de los partidos que conforman la alianza Va por México se reunieron para conocer de viva voz la postura de cada partido en torno a la iniciativa presidencial.

Asistentes al encuentro informaron que aunque no se llegó a un resolución, PAN y PRD le dejaron claro al PRI, el único partido de la alianza que no se ha pronunciado respecto a la propuesta, que hay compromisos firmados, y entre ellos se encuentran impulsar la competencia económica y el cuidado del medio ambiente.

Cortés y Zambrano reiteraron que las bancadas de sus partidos en el Congreso votarán en contra de la iniciativa tal cual fue enviada por el Ejecutivo federal, en tanto que el PRI se mantuvo en su postura de convocar a foros en torno al contenido de ésta, en la que participarán expertos y representantes de diversos sectores económicos y sociales del País.

Ayer, el presidente del PAN anunció que buscaría al líder nacional priista y diputado federal, Alejandro Moreno, para hacer mancuerna contra la reforma energética del Presidente Andrés Manuel López Obrador.

En entrevista, el líder panista aseguró que en su partido tienen muy claros los compromisos que firmaron cuando conformaron la alianza Va por México.

No obstante, Cortés comentó que no ven inconveniente en que el PRI lleve a cabo foros de análisis de la iniciativa, pues ese ejercicio la fortalecerá.

«Para mí está claro lo que firmamos cuando conformamos la coalición, esto es regresivo, esto atenta contra lo que en México se ha avanzado (…) No vemos inconveniente en que se realicen (foros), nuestra posición en Acción Nacional es muy clara, los foros la fortalecerán», expresó.

Para Cortés, la reforma energética propuesta por el Jefe del Ejecutivo es un retroceso y una amenaza a los consumidores, dado el incremento en tarifas que, de ser aprobada, ésta generaría.

«Tenemos muy claros los acuerdos que se hicieron en su momento, cuando se conformó la coalición Va por México. Eso está claro, es evitar el retroceso, esta ley es un claro retroceso, es una clara amenaza a los consumidores, porque van a tener que pagar tarifas más caras, es un estatismo de la generación de energía eléctrica, es un tema de seguridad nacional, por un tema de abastecimiento.

«Ahuyenta la inversión, ahuyenta el trabajo, vamos en retroceso en el camino de las energías limpias, renovables, la transición energética, en el Acuerdo de País, en la Agenda 2030, por donde se le vea, es mala la iniciativa», sostuvo.

Impedirán fast track

La alianza Va por México impedirá que haya un fast track con la reforma eléctrica impulsada por el Gobierno.

Los dirigentes nacionales del PAN, PRD y PRI decidieron que la votación relacionada con la reforma se lleve a cabo hasta el 15 de noviembre, después de que se haya aprobado el Presupuesto de Egresos.

Fuentes involucradas en el cónclave explicaron que el panista Marko Cortés y el perredista Jesús Zambrano respaldaron la iniciativa del priista Alejandro Moreno de desahogar la figura del parlamento abierto para recabar las opiniones de los sectores en torno a la propuesta del Gobierno, y que luego decidieron impedir un albazo o un fast track.

«La verdad es que el bloque se ratificó en el sentido de que los tres dirigentes tienen la certeza y la responsabilidad de que tienen que salir unidos, tanto en la votación de la reforma eléctrica como en la construcción de posibles alianzas para las elecciones de 2022», reseñaron.

– ¿El PRI titubeó con lo de la reforma?

«No, no. Ellos van a proponer el tema del Parlamento Abierto, cosa que tampoco se le vio tan mal porque al final hay que recordar que las grandes reformas que se han votado han sido con Parlamento Abierto.

«Pero lo que quedó claro es que, en el tema de la reforma, se tiene que hacer un Parlamento Abierto y no podrá haber un fast track. El acuerdo más importante es que no habrá fast track. Todo esto implica que el Presidente no podrá tronar los dedos y forzar al PRI. Se va a discutir y se va a invitar a todos los sectores».

La bancada de Morena y sus aliados necesitan al menos 56 votos más para poder empujar la reforma en la Cámara de Diputados.