Natalia Vitela
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Aproximadamente 5 por ciento de pacientes con Covid-19 rechaza la intubación por miedo e incertidumbre, pero no hacerlo puede originar la muerte en un alto porcentaje, advierte Carmen Hernández, Hernández, jefa de áreas críticas del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER).
“‘(Dicen) no me intubes porque me voy a morir’, pero se debe entender que la gravedad es tal que se necesita la intubación”, explica.
La intubación, detalla, puede prolongarse hasta mes y medio. “Hay pacientes que han estado intubados hasta más tiempo y los hemos sacado caminando”.
Para la experta es crucial que los paciente entiendan que aunque parezca agresiva, la intubación es una terapia necesaria.
“No es imposible salir si no te intubas, no, pero es poco probable”, aclara.
La experta indica que hay pacientes que cuando se les explica en qué consiste el procedimiento suelen aceptarlo.
Los que siguen negándose, señala, son personas que no desean atravesar por terapia intensiva; incluso los médicos son un grupo que sabe bien de que se trata el procedimiento, y con mucho conocimiento, tomaron la decisión de no intubarse.
“Hay que explicarles muy detalladamente que su mejor opción de sobrevida es intubarse y si no lo hacen pueden morir en un alto porcentaje”, alertó.
La especialista precisa que sin la intubación hay un desgaste de los pulmones, mientras que con el procedimiento pueden estabilizarse.
“Por ejemplo, la persona no está entrenada para correr un maratón, pero a fuerza lo quiere correr; a fuerza lo está corriendo, se va a desmayar. Es algo similar, el pulmón no está preparado para un esfuerzo de ese tamaño y entonces empieza a colapsarse y estirarse, a colapsarse y estirarse y ese movimiento lo inflama y provoca que se ponga muy duro y ya no se pueda respirar.
“La intubación toma a su cargo ese trabajo, ese ejercicio, lo sustituye. El ventilador se encarga de ese esfuerzo y lo pone en reposo”.
Por lo que si el paciente tiene una falla respiratoria franca es mucho mejor la posibilidad de sobrevivir cuando se intuba.
“Es un azar, es un volado que lo más probable es que pierdas si no te intubas”
Indicó que la intubación consiste en colocar un tubo en la garganta que invade hasta la tráquea, y es el que finalmente lleva aire a los pulmones, y el cual está colocado en ventilador. Al paciente se le duerme por completo.
“El médico toma la función del pulmón en sus manos manejando el ventilador mecánico”.