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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 31-Ene.- El ex Presidente Felipe Calderón rechazó que durante su Administración hubiera una actuación sistemática de las Fuerzas Armadas para “exterminar” a presuntos delincuentes.
“Es absurdo afirmar que hubo una política de exterminio”, afirmó el panista en una carta enviada a Grupo REFORMA, con motivo de un estudio del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).
El estudio, publicado ayer en este diario, refleja que durante el sexenio de Calderón los operativos del Ejército registraron altos índices de letalidad, en los que casi siempre hubo más muertos que heridos.
De 3 mil 327 combates sujetos a análisis, 4 de cada 10 fueron “eventos de letalidad perfecta”, es decir, que sólo registraron muertos y ningún herido.
Para Alejandro Madrazo, uno de los autores del estudio, esto evidencia que hubo una política de exterminio durante la gestión de Calderón.
“Sin fundamento se afirma que hubo una política de exterminio porque las Fuerzas Armadas hicieron un uso desproporcionado de la fuerza o bien, porque cometieron ejecuciones extrajudiciales.
“Los fallecidos fueron la excepción y no la regla como se pretende argumentar”, se lee en la misiva firmada por la Oficina del ex Presidente.
Calderón argumentó que entre 2007 y 2011 –periodo de estudio del CIDE– las Fuerzas Armadas realizaron más de un millón 400 mil operaciones de vigilancia territorial y, junto con la Policía Federal, detuvieron a 106 mil 832 presuntos delincuentes “vivos y a salvo”.
Esta cifra, subrayó el ex mandatario, es muy superior a los 2 mil 235 presuntos delincuentes que perdieron la vida en enfrentamientos derivados de agresiones a la autoridad.
El ex Presidente cuestionó que el estudio señale que a partir de 2007 se incrementaron los enfrentamientos entre criminales y fuerzas del orden, en los que hubo muertos y no heridos.
“Estas aseveraciones podrían incurrir en algunos sesgos. Uno, que muchas de las bases de datos de homicidios dolosos no reportan heridos, eso no significa que no los hubiese.
“Y otro, el hecho de que, en un enfrentamiento, no sólo puede haber muertos y heridos, sino también personas que resultan ilesas, sean detenidas o dadas a la fuga”, apuntó.
Calderón además calificó de inverosímil que el estudio indique que en el 84 por ciento de los casos, las fuerzas públicas iniciaron el fuego.
“Ese dato no sólo es falso, sino además inverosímil: si se tratara de un dato oficial, la fuente original no podría ser otra que los reportes de hechos generados por los efectivos militares involucrados.
“Dado que sus protocolos les prohíben abrir fuego sin haber sido antes agredidos, es absurdo pensar que en sus propios registros estuviesen auto incriminándose”, mencionó.
En lo público y en privado, destaca la carta, las instrucciones explícitas de Calderón y los mandos militares a todos los miembros de las Fuerzas Armadas fueron en el sentido de cumplir escrupulosamente la ley.