Mayela Cordoba 
Agencia Reforma

CDMX.- La Comisión Federal de Electricidad (CFE) rechazó que durante el proceso de recarga del combustible en su central nuclear de Laguna Verde se haya registrado una situación que la pusiera en riesgo de un estallido por el aumento de calor.

El 30 de diciembre pasado, el diario español El País publicó que durante el proceso de recambio de uranio enriquecido en septiembre, un error humano llevó a la central a una situación de riesgo naranja.

En el proceso de recambio, el contratista encargado de la tarea habría retirado un par de compuertas y llevado a cabo su labor con una alerta de seguridad, lo que puso a la central en riesgo naranja durante 13 horas, según un reporte citado por el diario español.

Con ello, el agua que se encuentra en la alberca destinada a enfriar las barras que contienen el uranio estuvo en riesgo de hervir, evaporarse y con ello dejar al descubierto las barras que, ante un aumento de calor, pudieron derretirse.

Sobre este tema, la CFE aseguró que los protocolos de seguridad no permiten ningún tipo de drenado de la alberca, precisamente para evitar todo tipo de riesgo contaminante.

“Aclaramos que el combustible para el reactor de la CNLV (Central Nuclear de Laguna Verde) está diseñado solo para extraer el calor necesario para la producción del vapor que mueve las turbinas: por diseño, está enriquecido al 4.7 por ciento.

“Es incorrecto decir, como El País, que ‘la generadora acelere su potencia más allá del 100 por ciento y esté expuesta a un estallido’. Es imposible: se requerirían combustibles purificados (enriquecidos) por encima del 90 por ciento. Por lo tanto, no existe riesgo alguno de ‘estallido’, como señala El País”, expuso en un comunicado.

También explicó que el sistema de colores en la industria es cuidadoso y conservador. El hecho de que se colocara en amarillo obedeció a un protocolo que se tiene establecido para todos los momentos en que la unidad se encuentre en mantenimiento, por lo que descartó cualquier riesgo.

La empresa apuntó que además del sistema de colores, el personal de Laguna Verde está capacitado a la par de cualquiera a nivel internacional, además de que la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardas (CNSNS) tiene presencia permanente en la central.

Adicionalmente, Laguna Verde es monitoreada y certificada constantemente por la Asociación Mundial de Operadores Nucleares (WANO, por sus siglas en inglés) y la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA, en inglés).

En cuanto a la vida útil de los reactores, rechazó que ésta sea de 40 años. En 1990, cuando entró en operación la primer unidad de Laguna Verde se otorgó una licencia de 30 años y en la regulación de Estados Unidos es usual que reactores de este tipo reciban su primer licencia por 40 años.

“La licencia que se otorga a un reactor es solo eso, una licencia, no un cálculo sobre su vida útil”, destacó la CFE.