La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros hizo un llamado a la población a evitar mecanismos informales de ahorro e inversión como tandas, guardar dinero en efectivo o ser parte de “pirámides” que ponen en riesgo su dinero.
De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2018, el 47% tiene al menos un producto de ahorro formal, de los cuales 51% son mujeres y 49% hombres. Respecto al tema de inversión, sólo el 1% de la población cuenta con algún fondo de inversión, de este porcentaje, 72% son hombres y 28% mujeres.
José Antonio Lozano Mejía, titular de la unidad de atención de la Condusef, explicó que los esquemas Ponzi y las pirámides financieras son estafas, son mecanismos donde las ganancias que obtienen los primeros inversionistas provienen de los recursos que son aportados por nuevos clientes. Por lo tanto, para que un sistema de esa naturaleza se sostenga es necesario captar flujos crecientes de dinero provenientes de nuevos inversionistas.
El esquema “piramidal” es un mecanismo que promueve que cada persona participante invite a un grupo de al menos dos conocidos, a invertir en un negocio determinado y cada uno de ellos a su vez involucre a otras dos personas y así sucesivamente.
Esto por lo general pierde impulso y termina en un gran fraude en el que se prometen elevados rendimientos a los participantes y, al final, únicamente los promotores de arriba de la pirámide, es decir, los que inician el negocio, son los únicos que sí reciben los recursos de las personas que participaron después.
Sin embargo, una de las ventajas del ahorro formal o de utilizar instituciones financieras como Bancos, Cajas de Ahorro y Sofipos o cualquier otro instrumento autorizado y supervisado, es que se tiene accesibilidad a otros servicios financieros como créditos y seguros, se pueden ganar intereses y el dinero está protegido por un seguro de depósito.
La Condusef no puede defender en caso de un problema ante los esquemas de ahorro o inversión en pirámide, ya que no son una institución financiera y el dinero puede estar en riesgo. Hay que dudar de aquellas entidades que ofrecen dinero fácil y rápido, con rendimientos muy por encima de lo que se ofrece en el mercado.