De acuerdo al reporte de ayer del ISSEA, ya rebasamos los dos mil decesos por COVID, de ahí que las autoridades de salud reiteran su llamado a no bajar la guardia, a que el cubrebocas sea aliado inseparable, así como evitar las reuniones sociales y familiares, y guardar la sana distancia, cuando haya necesidad de salir de casa.

Se suman 85 nuevos contagios y 9 lamentables fallecimientos, por lo que el acumulado es de 17 mil 461 casos positivos y 2 mil 001 decesos; 14 mil 094 pacientes se han recuperado y 136 personas esperan su resultado luego de aplicarles la prueba diagnóstica.

Los menores de un año de edad son quienes menos se contagian de COVID, le siguen los grupos de edades de entre el primer año y los 9 años; por el contrario, el grupo que presenta más enfermos de coronavirus se encuentran entre los 20 y 39 años.

En relación al Indicador Estatal COVID, de acuerdo a los resultados los once municipios se ubican en color rosa que significa riesgo mayor.

En el reporte anterior, Asientos se encontraba en naranja y Pabellón de Arteaga en rojo.

Por su parte, el director de Regulación Sanitaria, Octavio Jiménez Macías, previno sobre la comercialización irregular de Pruebas Rápidas para la detección del antígeno de SARS-CoV-2 y Serológicas IgG e IgM para COVID-19.

Dijo que no son para uso en casa o para autoaplicación por parte del paciente.

Explicó que son útiles para detectar las moléculas específicas del virus cuando existe una infección activa, es decir, cuando la persona está enferma en ese momento; los resultados se obtienen en aproximadamente 30 minutos y son menos sensibles que las pruebas PCR.

Este tipo de pruebas rápidas funcionan solamente cuando a la persona se le toma la muestra dentro de los primeros siete días de iniciados los síntomas y se indican en personas con síntomas que corresponden a un caso con sospecha de COVID, y con menos de una semana de evolución de iniciados los síntomas.

El funcionario pidió a la población realizarse este tipo de pruebas rápidas únicamente en establecimientos autorizados y que cuenten con los permisos de las autoridades de salud, a fin de evitar engaños o ser víctimas de algún tipo de fraude.