Oscar Uscanga
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La ciudad de Aguascalientes enfrenta una situación crítica en el manejo de residuos sólidos urbanos.
Con 28 años de operación, dos más de su ciclo de vida previsto, el relleno sanitario “San Nicolás” se convirtió en un tiradero a cielo abierto, sin compactación, separación y tratado correcto de la basura, y con ello afectaciones al aire, agua y tierra de la región, de acuerdo con ambientalistas.
A ello se suman cuestionamientos por incumplimientos de empresas contratadas por el Gobierno que encabeza la panista Teresa Jiménez para el manejo de desechos.
La biologa María Esther Figueroa Díaz explicó que, aunque la recolección de basura sigue funcionando, al llegar a “San Nicolás” ninguna norma se aplica, lo que causará problemas de salud.
“Los daños no se van a ver mañana, pero lo que vas a estar respirando, a la larga te va a traer problemas. No es que ahora te llenes de ronchas, sino es un problema que en el futuro causará malestares por biogases y lixividos (residuos líquidos)”, dijo a REFORMA.
Figueroa Díaz relató que el relleno recibe a diario un promedio de mil 200 toneladas de basura, que necesitan operación y tratamiento constante en un terreno abarrotado.
“Imagina que mil toneladas es equivalente a un edificio de 15 pisos, y si tú entierras todo el año, a diario, un edificio de 15 pisos, el impacto de basura es brutal”, explicó.
“Es un deterioro estructural, fuga de lixiviados, mal manejo de biogás, deslizamientos, colapsos de cerros de basura que generarán impactos ambientales. Por eso estamos presionando no solamente arreglar esto ahorita, se necesita otro espacio”.
Como contraste, en la misma entidad un relleno sanitario anterior de nombre “Las Cumbres” sólo operó de 1986 a 1998.
Aunado a lo anterior, la empresa Tratamiento y Procesamiento de Residuos Sólidos PIMSA S.A de C.V incumplió la promesa de mejorar el tratamiento de la basura, tras ganar un contrato millonario el 8 de marzo de 2019.
Al paso de 18 meses, es decir apenas en septiembre pasado, el Ayuntamiento anuló el contrato por falta de certeza jurídica de una empresa liderada por Diego García Coudurier, empresario ligado a otros panistas en Querétaro, Yucatán y Guanajuato.
Para la regidora Citlalli Rodríguez González, este problema contractual es sólo el desenlace de una licitación que fue poco transparente, lo cual causó la impugnación de Tecnosilicatos de México S.A. de C.V, quien participó en la licitación.
“Se etiquetaron 92 millones para entregar en 2020 a PIMSA, pero cómo íbamos a etiquetar dinero cuando eso estaba en litigio, y la empresa no realizó nada de lo prometido”, dijo.
“Hubo firmas, contratos y responsabilidades administrativas de funcionarios, aparte de lo jurídico y deuda adquirida, habrá que ver cuánto dinero se entregó, porque hasta ahora no sabemos cuánto, no lo dice el Cabildo mayoritariamente panista”.
En el contrato se estipulaba que durante los próximos 15 años (2034), PIMSA recibiría un aproximado de mil 445 millones de pesos, es decir, 223 pesos por cada tonelada que le diera el Ayuntamiento para tratar.
Pero al paso del año, la empresa no diseñó, construyó, financió, operó y dio mantenimiento a las 63 hectáreas del relleno, ni tampoco separó la basura, la revalorizó, trituró y compactó, cuestión que hizo que en julio de este año fueran clausuradas 5 de las 6 etapas de la zona.
Por ello, el Ayuntamiento tuvo que invertir de emergencia 30 millones de pesos, en septiembre pasado, para crear la etapa 6A, en la cual estiman que la basura podrá estar durante seis años más.
Julio Medina Delgado, Secretario de Sustentabilidad, Medio Ambiente y Agua estatal, sumó a la crítica que en la ciudad disminuyó la eficiencia de la recolección de basura, así como la contención de problemas por gases como el metano.
“Ha sido evidente el deterioro en el relleno, que generó la entrada de la Secretaría a exigir al Municipio que tomara medidas urgentes”, afirmó.
“Era un relleno sanitario reconocido a nivel nacional, certificaciones ISO-14000, pero ya perdió eso, y genera un deterioro en la calidad del servicio, contaminación por gases y lixiviados y un problema en Aguascalientes”.