Después de tres meses de aislamiento, por fin se re abrieron las fronteras europeas. A pesar de aún persistir muchas restricciones y una gran cantidad de controles sanitarios, ya es permitido el flujo de ciudadanos dentro de la comunidad europea. El viejo continente, aún se encuentra cerrado para asiáticos, americanos y otros turistas internacionales.

Según la Organización Mundial de Turismo de la ONU, en este año se presentará una reducción entre un 60 y 80% de la actividad a nivel mundial; ocasionando una pérdida de alrededor de 120 millones de empleos. Se trata del peor resultado desde 1950 y el fin de un crecimiento sostenido desde finales de la década anterior.

Sin lugar a dudas, el turismo representa una actividad económica vital para una gran cantidad de países europeos. Italia, por ejemplo, pronostica una pérdida de 180 mil millones de euros para el presente año; de los cuales, el 61 por ciento estaría relacionado con el turismo, según información de la Confederación General de la Industria Italiana. Este sector representa el trece por ciento de su PIB.

A la par, encontramos a España; el cual tiene en el turismo su principal actividad económica. Tan solo en este fragmento, descansa casi el 13 por ciento de los empleos del país y representa el 12 por ciento de producción anual.

En términos generales, la mayoría de las ciudades de Europa, tiene como el sector turismo una de sus principales áreas de ingreso y derrama económica para la sociedad -10 por ciento del PIB comunitario-; es por eso, la importancia de reactivarlo para poder dejar atrás este duro golpe ocasionado por COVID-19.

Para reiniciar el turismo, es decisivo lograr restablecer la confianza en el sector y, en los destinos donde la actividad se está reanudando. Las medidas más comunes son los protocolos higiénicos y sanitarios, las certificaciones y etiquetas para prácticas limpias y seguras y los corredores turísticos seguros entre países. Debemos comenzar a acostumbrarnos a vivir con estas medidas, ya que será algo de la llamada “nueva normalidad”. Algo positivo tenía que dejar todo este caos.

Diversos estudios realizados por la agencia Travel Advisors Guild, a mediados de mayo, muestra que casi un 60% de la población estaba dispuesto a viajar en el corto plazo (de inmediato, a partir de agosto o de octubre) a nivel nacional. En el caso de los viajes internacionales, hay mucha más reticencia.

El sondeo también muestra que prevalece el deseo de visitar destinos de playa o de naturaleza por sobre la estancia en ciudades o el recorrido de circuitos culturales. Esto nos demuestra que, al comienzo de la reapertura, los viajes nacionales, serán claves para lograr ir desvaneciendo el miedo de los distintos turistas.

Independientemente del destino, es indispensable crear la suficiente confianza, tanto del viajante como del receptor del turismo, para minimizar el riesgo de contagio con el fin de evitar futuros re brotes.

La enseñanza que nos deja lo que acabamos de vivir, es que somos un mundo tan globalizado, que cualquier enfermedad generada en una ciudad, va a tener repercusiones en regiones separadas por millones de kilómetros.

Es responsabilidad de cada uno de nosotros, mitigar futuras enfermedad que afecten la economía, como nunca habíamos vivido. Una lección para el futuro.

OVERTIME

Continúa la estampida de empresas huyendo de nuestro país. Tan solo el día de ayer, la compañía energética Iberdrola ha cancelado una inversión de mil doscientos millones de dólares para la construcción de una central de ciclo combinado en el estado de Veracruz. Esta inversión, generaría alrededor de dos mil empleos en la región. Como en muchas otras áreas, la nueva política energética implementada por el actual gobierno federal, esta aniquilando el atractivo de inversión en nuestro país. Verdaderamente lamentable.

 

 @GmrMunoz