Enmarcada por el Templo de San Antonio de Padua, se llevó a cabo la ceremonia nupcial en la que Luis Antonio Casillas Muñoz y Miroslava Real Orozco quedaron unidos para toda la vida, en santo matrimonio.
Antonio Casillas y María de Jesús Muñoz, así como Carlos Real y Elida Orozco, acompañaron a sus respectivos hijos, Luis Antonio y Miroslava, hacia el altar de la iglesia, donde dieron gustosos su bendición.
Ante Dios, la pareja intercambió promesas de amor eterno momentos antes de recibir del representante de Cristo el séptimo de los sacramentos, para lo cual fueron testigos Roberto Rodríguez y María Teresa Muñoz, como padrinos de velación.
Por la noche el salón Crisval se vistió de luces para recibir a los nuevos esposos, en donde ya los esperaban para brindar por su felicidad, amigos y familiares.