
Dalia Elena Gutiérrez Gutiérrez Agencia Reforma
MONTERREY, NL: Cualquier persona puede creer contenido falso creado con IA; especialistas comparten estrategias para evitar el engaño a cualquier edad.
1. CUESTIONAR
En redes circulan memes de chicos que se burlan de sus papás o abuelos cuando son engañados por la IA. Pero todos los usuarios son susceptibles.
«Todos podemos vernos engañados justo por la sofisticación de estos contenidos, no sólo las generaciones anteriores», dice Ana Laura Maltos, profesora e investigadora de Comunicación y Medios del Tec de Monterrey.
«Podemos caer en el cliché: ‘a mí no me pasará’. Ésa es una primera barrera».
El primer paso para detectar es cuestionar cualquier texto, audio, video e imagen que resulte sospechoso. A veces, estos contenidos generan una sensación de asombro.
«Nos tenemos que cuestionar: ‘¿será esto cierto?'», dice Pablo Torres, profesor de la Escuela de Humanidades del Tec de Monterrey.
Sugiere preguntarse qué puede haber detrás: ¿qué intención tiene?, ¿qué es lo que nos están tratando de decir? Si fuera falso, ¿a quién le beneficia que esto se divulgue?
«También tenemos que reflexionar sobre el contexto para ver si eso que nos están diciendo es posible», apunta.
De ser posible, se sugiere revisar si el contenido ha sido confirmado o desmentido en fuentes confiables, como las verificadoras de información (fact-checking) AFP Factual, Verificado, Chequeando y Proyecto Desconfío.
2. LA ILUMINACIÓN
Una falla común de la IA está en la iluminación, dice Cisneros.
«Por ejemplo, si es un video en el exterior se deben ver muchas sombras, de acuerdo a la posición del Sol, y se debe de ver una fuente de iluminación mucho más importante que otras», detalla.
«En imágenes o videos hechos con IA se puede ver que hay distintos niveles de iluminación desde ciertos ángulos».
Algunas señales son que los objetos o personas proyectan sombras extrañas o hacia diferentes lados, que la iluminación se vea muy brillante, como si estuviera en un estudio profesional, y que haya reflejos inconsistentes.
Otra falla está en la geometría, añade Cisneros.
Los seres humanos se mueven en mundo tridimensional, y la IA crea sus contenidos en un medio de dos dimensiones.
«Eso genera efectos en que los objetos que está agarrando alguien no se ve que están bien sostenidos», dice el profesor, «o, por ejemplo, las caídas no las registra bien».
Otros aspectos que delatan son manos con dedos de más, piernas con ángulos inhumanos y accesorios flotantes.
3. EL AUDIO
Las estafas médicas y financieras han tomado fuerza gracias a la IA. Han proliferado anuncios que clonan de manera casi idéntica rostros y voces de médicos y otras figuras conocidas.
Una clave para detectar estos intentos de engaño está en la ausencia de entonación.
«Algo que a la IA todavía le falta mejorar es la manera en la que entonamos distintos sentimientos», señala Cisneros.
«Cuando tú ves videos generados con IA en el que son dos personas hablando y, supongamos que una de ellas está triste, muy entusiasmada o muy enojada, se nota que aún no es orgánico cómo sale el sonido».
Es como si alguien estuviera gritando de una forma plana, sin modular la voz. También se nota la ausencia de pausas naturales al hablar y casi no hay parpadeo, o éste es muy rápido.
4. CON EL TEXTO
Los emojis, los guiones largos repetitivos (-), las frases antítesis (no es X, es Y) y un exceso de empatía («No es tu culpa») son patrones comunes en textos generados por estas plataformas con IA.
Estas características repetitivas pueden ayudar a detectar si un texto en redes fue creado con esta herramienta. Los textos en imágenes generadas con IA también siguen presentando errores, por lo que es útil mirar ahí.
5. EL ALGORITMO
El algoritmo de las redes sociales está diseñado para crear una especie de «burbuja» y mostrar al usuario más contenido del que le gusta o con el que pasa más tiempo interactuando.
Lo mismo ocurre con la IA: al ver un contenido de éstos, pronto comenzarán a aparecer más y más. Por eso, los especialistas sugieren «curar» el algoritmo para reducir la exposición a estos materiales.
Ayuda seguir a fuentes confiables y verificadoras, pues así el algoritmo aprende que eso es lo que se busca.
«Es como una barrera que nos protege de páginas que puedan ser más espectaculares», enfatiza Maltos.
URGE LEGISLAR
Las marcas de agua en contenido generado con IA son una estrategia que toma fuerza para frenar la proliferación masiva de desinformación, plagio y fraudes.
Son señales o códigos (ocultos y visibles) que indican que una imagen, texto o video fue creado por la IA.
Su implementación escaló con la Ley de IA de la Unión Europea, la cual obligará a cualquier sistema de IA generativa incluir a partir de diciembre marcas de agua. Anthropic, de Claude y SynthID de Google ya comienzan a hacerlo.
Los especialistas coinciden en que urge una legislación para México.











